El último censo realizado por la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) a los buses "alternativos" que operan en la ciudad capital fue en el año 2014.
Félix Barrios, director Nacional de Transporte Terrestre, explica que dicho censo -que tuvo como objetivo establecer las medidas de seguridad de este medio de transporte que circulaba de forma ilegal- dio como resultado un total de 850 vehículos.
De esa cantidad, la ATTT hizo una depuración y quedaron 746 buses, que según Barrios, son los que “deberían” estar operando actualmente, ya que están registrados en una base de dato, con la información del automóvil y el conductor.
Sin embargo, esta cifra contrasta con la realidad en las calles de la capital, debido al registro de multas existentes, impuestas a conductores que prestan el servicio de transporte público con un vehículo no autorizado por la ATTT (artículo 132 del Reglamento de Tránsito Vehícular).
En el año 2015, fueron impuestas 3 mil 646 boletas de este tipo, mientras que lo que va del trimestre de este año 2016, se registran mil 328 boletas.
Por infringir la norma, las sanciones oscilan entre $150 y $500 y dependiendo de la reincidencia en la violación, las autoridades aplican la retención y suspensión de la licencia de conducir de 3 y 6 meses hasta de manera definitiva.