La adaptación de la obra cómica de William Shakespeare As You Like It (Como gustes) que se interpreta en Central Park busca que su escenario y audiencia sean tan diversos como una estación de metro de Nueva York, según explica a EFE la dramaturga Laurie Woolery.
Woolery, quien dirige esta obra que se representará hasta el 11 de septiembre y cuyas entradas son gratuitas, apunta que en una plataforma del metro de la Gran Manzana uno puede “presenciar la humanidad en technicolor”.
”Esa era la idea, queríamos asegurarnos de que el teatro refleje la diversidad del mundo que nos rodea y nuestra ciudad específicamente, es muy importante para nosotros porque a menudo en el teatro estadounidense no ves eso ni en la audiencia ni en el escenario”, anota la estadounidense, hija de una inmigrante de El Salvador y un granjero de Texas.
Para conseguir esa diversidad, la también directora de la organización Public Works del Teatro Público de Nueva York destaca que ha sido clave trabajar con diversas comunidades distribuidas por los barrios de la ciudad a través de distintos centros sociales.
Entre las más de 130 personas que forman el elenco de este musical hay tanto actores profesionales como aficionados. Ejemplo del segundo grupo son Guadalupe Herrera y su hijo Daniel, que se presentaron a la audición para la obra luego de enterarse de la posibilidad en un centro de El Bronx, donde la madre toma clases para adultos en español y el joven clases de diseño de moda.
Pablo Hernández Basulto, gerente de impacto comunitario de Public Works, recuerda la cara de sorpresa que tenían los familiares de estos dos neoyorquinos al ver cómo mil 800 personas les aplaudían al final de la obra.
El otro objetivo de esta producción, que cuenta diversas historias de amor y dramas familiares, es que las palabras del autor inglés del siglo XVI puedan ser entendidas por una audiencia diversa.
”Cuando era más joven y estudiaba una especialidad de la lengua inglesa, Shakespeare me intimidaba y me sentía estúpida por no entenderlo”, anota Woolery. ”Entiendo esa sensación de intimidación y no quiero que nadie se sienta estúpido”, añade.
