El Ballet Nacional de Panamá presenta por primera vez en el país la versión completa de El Corsario, una de las grandes obras del repertorio clásico internacional, en una ambiciosa producción que marca un hito para la danza nacional.
La temporada se llevará a cabo los días 7, 8 y 9 de mayo en el Teatro Anayansi de Atlapa, bajo la dirección artística de Sasa Adamovic, con coreografía del maestro David Makhateli, basada en la versión original de Marius Petipa y Peter Gusev. La puesta contará además con la participación de la Orquesta Filarmónica de Panamá, con el maestro invitado Valery Ovsyanikov.
La obra propone un recorrido visual a través de diversos ambientes escénicos, desde un impactante naufragio hasta un vibrante bazar, pasando por una cueva de piratas y un fastuoso jardín palaciego, con una escenografía que transforma continuamente el espacio.
Para Gloria Barrios, directora de la Compañía Nacional de Danzas, este montaje representa la concreción de un anhelo de años.
“Para nosotros es la realización de un sueño. Llevábamos mucho tiempo queriendo montar El Corsario, una producción muy ambiciosa tanto a nivel técnico como logístico y artístico”, explicó a La Prensa.

Barrios destacó que el momento actual del Ballet Nacional ha sido clave para asumir este reto. “Sentimos que, gracias a la experiencia acumulada, especialmente en los últimos años con producciones de gran envergadura, ya estamos preparados para llevar esta obra a escena. Es una de las coreografías más exigentes, y no todas las compañías del mundo pueden montarla”, señaló.
La directora también subrayó el significado del regreso al Teatro Anayansi con una producción completa tras la pandemia. “Hemos participado en eventos en este escenario, pero no con una temporada completa del Ballet Nacional. Este regreso tiene un valor especial”, afirmó.
Un montaje de gran escala
La preparación de El Corsario comenzó desde el año pasado, con un proceso de preproducción que incluyó ensayos intensivos, diseño de escenografía, vestuario e iluminación.

“El trabajo ha sido continuo. El maestro Makhateli ha venido en varias ocasiones a trabajar con los bailarines, y también contamos con el apoyo de su equipo. Además, hemos coordinado estrechamente con la Orquesta Filarmónica. Es un engranaje complejo que se activa en producciones de este nivel”, detalló Barrios.
Uno de los aspectos destacados es que tanto el vestuario como la utilería han sido elaborados en Panamá, apostando por el talento local en cada detalle de la puesta.
Un elenco fortalecido
La producción contará con cerca de 60 artistas en escena, entre ellos miembros del Ballet Nacional y nuevos talentos que se han integrado recientemente.
“El ballet está reforzado con más de 15 jóvenes bailarines que ahora forman parte de la compañía. Es fundamental incorporar a la juventud y darles espacio dentro del trabajo cultural”, indicó.

Por último, Barrios extendió una invitación tanto a los seguidores del ballet como a quienes nunca han asistido a una función.
“No necesitas saber de ballet para disfrutarlo. Solo hay que estar dispuesto a vivir una experiencia mágica. Quien viene por primera vez, se engancha. El ballet tiene esa capacidad de transportarte a otros mundos”, expresó.
Los boletos están disponibles a través de la plataforma Panatickets.

