Las capas de pintura que hoy cubren las paredes del teatro Amador tienen mucho que contar sobre este inmueble. Tras una apertura imprevisible y casi silente en el mes de marzo, el sitio ubicado en la calle 11 del corregimiento de San Felipe, ha generado curiosidad entre los vecinos de la zona y personas que alguna vez disfrutaron de este cine de barrio.
Durante el día su fachada aún se encuentra en restauración, pero al caer la noche se ilumina todo el local para invitar a los asiduos del Casco Antiguo a conocer su propuesta de esparcimiento.
Pese a que en su interior, renovado aún, subsisten muros añejos que evidencian su longevidad ante el paso del tiempo, así como a la indiferencia a la que fue sujeta durante casi una década, el teatro Amador actualmente se erige como uno de los “sitios de moda” que lideran la escena nocturna citadina.

