Apple dio a conocer el miércoles una nueva estrategia para el iPhone, que se concentra en tres teléfonos cuyo objetivo es difundir la última tecnología de la compañía a un público más amplio.
El iPhone Xs, que tendrá un precio inicial de $999, sucede al modelo estrella del año pasado con un procesador A12 más rápido y cámaras actualizadas.
Por su parte, el iPhone Xs Max cuenta con una pantalla OLED de 6.5 pulgadas, lo que lo convierte en uno de los más grandes del mercado y también uno de los más caros: desde $1.099. Ambos tendrán hasta 512GB de almacenamiento.
El tercer modelo, llamado Xr, es la apuesta de hardware más grande de Apple en 2018.

Conserva los avances clave del iPhone X –reconocimiento facial y una pantalla de borde a borde– pero es más económico y más grande: 6.1 pulgadas.
El precio mínimo es de $749, más o menos en línea con las expectativas de la mayoría de los analistas.
Apple utilizó una tecnología de pantalla LCD más antigua y bordes de aluminio, en lugar de acero inoxidable.
"Queremos llegar a tantos clientes como podamos con esta tecnología increíble", afirmó el jefe de marketing, Phil Schiller, el miércoles durante un evento en la sede central de Apple en Cupertino, California.
Pese a esto, las acciones de la compañía cayeron 1.3% en Nueva York.
Cuando Apple presentó el iPhone X el año pasado a un precio inicial de $999, algunos analistas dudaban que la gente quisiera pagar tanto, pero aun así es actualmente el teléfono inteligente más vendido de la compañía. Ahora, la empresa tecnológica pone a disposición sus principales características en una variedad de dispositivos pensados para distintos presupuestos.
