El asunto ha dividido a los gigantes tecnológicos del país, y compañías como Microsoft Corp. e IBM han advertido que nuevas restricciones podrían invalidar miles de patentes existentes que son el producto de miles de millones de dólares en investigaciones y desarrollo.
Los jueces analizaron argumentos en un caso que involucra a Alice Corp., una firma financiera australiana que en 1990 patentó un programa de computadora para reducir el riesgo en las transacciones financieras.
El CLS Bank, afincado en Nueva York, impugnó la validez de la patente, diciendo que Alice meramente tomó un concepto que ha existido desde tiempos ancestrales y lo programó para computadoras.
El juez Anthony Kennedy dijo que un grupo de estudiantes de segundo año de ingeniería pudiera crear el mismo programa en un fin de semana. “Me parece que sería algo relativamente fácil de programar”, le dijo Kennedy a Carter Phillips, el abogado que representa a Alice Corp.
El juez Stephen Breyer dijo que la idea no era diferente a cuando el faraón Tutankamón usó un ábaco en el antiguo Egipto para registrar cuánto oro dispensaba. Si una empresa puede simplemente tomar una idea abstracta y patentarla porque funciona en una computadora, en lugar de competencia verdadera “tendríamos la competencia de quién tiene el mejor abogado de patentes”.
Las patentes dan a inventores protección legal para impedir que otros produzcan, usen o vendan un dispositivo, proceso o programa nuevos.
La Corte Suprema ha fallado previamente que las ideas abstractas, los fenómenos naturales y las leyes de la naturaleza no pueden ser patentados. Pero no ha delineado criterios detallados sobre la validez de patentes de software.
Se prevé que la corte emitirá una decisión sobre el caso en junio.
