NUEVA YORK, Estados Unidos. (ANSA).- Los personal trainer (entrenadores personales) parecen ingresar en una era de extinción: la aparición de instructores tecnológicos que se pueden descargar en forma de aplicación (los famosos APP) en los teléfonos celulares inteligentes o en cualquier tableta, está provocando en Estados Unidos la desaparición del entrenador privado.
Las diferencias, claro está, son muy grandes. Por un lado, un experto que alienta y hasta ayuda a realizar ciertos ejercicios. Y por el otro, un "coach" portatil que se puede guardar en un bolsillo y ser utilizado en cualquier momento y en cualquier lugar.
El smartphone puede ser ahora un "instructor paciente", siempre a disposición para mejorar la performance atlética del usuario, en particular cuando se acerca del verano.
Solamente hay que descargar las aplicaciones vinculadas al personal trainer, que se encuentran en los teléfonos, y aparecerá el personal trainer que brindará todo tipo de ayuda física, corrigiendo errores y alentando para hacer ejercicios.
Pero antes, para que el entrenador pueda evaluar que es lo mejor para cada usuario, hay que colocar datos personales (peso, altura, edad, etc). La tendencia a descargar el personal trainer digital es un fenómeno impulsado inclusive por las organizaciones turísticas profesionales, quienes aseguran que brinda beneficios para los atletas.
El equipo estadounidense de Snowboarding creó un sistema portátil para la visión de video de las performances de los atletas en sus dispositivos electrónicos. A través de una red de wireless privada, los atletas pueden rever sus ejercicios y resultados, y escuchar el análisis de sus entrenadores. El objetivo es diagnosticar problemas en la técnica y corregirlos instantáneamente.
El equipo desarrolló una aplicación para los aspirantes al snowboarding, con la cual se creó una comunidad online con acceso remoto a los mejores entrenadores del mundo. Así que en los parques y plazas ya no se verán más, o al menos serán cada vez menos, los entrenadores de antaño.
"APP" fue la palabra del año 2010 en inglés, según la Sociedad Americana de Dialecto, que la seleccionó durante su reunión anual en Pittsburgh.
El vocablo es una abreviatura de "application" (aplicación en castellano) y hace referencia a los programas informáticos que pueden instalarse en teléfonos inteligentes, tabletas y ordenadores. Ahora, los personal trainers, surgidos en la década de 1980 al influjo de la corriente del "fitness", una vida saludable, están perdiendo terreno frente a las aplicaciones.
