Francia abrió una investigación preliminar por "obsolescencia programada" y "engaño" contra el fabricante japonés de impresoras Epson el 24 de noviembre, informaron este jueves fuentes judiciales.
Se trata de la primera investigación de este tipo en Francia, según la asociación Halte à l'obsolescence programmée (HOP, 'basta a la obsolescencia programada'), que había denunciado a finales de septiembre las "técnicas" de los industriales para, según ellos, obligar a los consumidores a comprar cartuchos de tinta.
La investigación fue confiada a los servicios del Ministerio de Economía, encargados de competencia y consumo, precisó la fiscalía, confirmando una información de la revista francesa Le Point.
HOP había presentado una demanda a finales de septiembre contra el estadounidense HP Inc., y los japoneses Canon, Brother y "especialmente" Epson.
En ella, la asociación describe "técnicas" de los fabricantes como "el bloqueo de las impresiones con la excusa de que los cartuchos de tinta están vacíos cuando aún les queda tinta".
"Es una muy buena noticia, por primera vez en Francia y, por lo que sabemos en el mundo, las autoridades judiciales de un país se encargan de un caso de obsolescencia programada", celebró este jueves en declaraciones a la AFP Emile Meunier, abogado de la asociación.
