La recién anunciada reestructuración de Google ha sido acogida favorablemente por analistas del sector tecnológico, inversionistas y expertos en mercadeo.
Google surgió en 1998 como un motor de búsqueda en internet, y se convirtió en una de las principales compañías tecnológicas del mundo, que sentó nuevas pautas sobre las formas de trabajar y comunicarse. A través de los años se fue diversificando y, con diferentes proyectos, incursionó en áreas como la realidad aumentada, tecnologías wearables, redes sociales, televisión, sistemas de pago y hasta el desarrollo de drones y carros autónomos (que se manejan solos).
A principios de este año, la compañía anunció que dejaría de vender el prototipo de sus gafas inteligentes Google Glass, pero que seguiría perfeccionándolas para lanzarlas al mercado en el futuro. Ya se hablaba también de crear un nuevo equipo aparte del laboratorio Google X, para dedicarse a ese fin.
El 10 de agosto de 2015, el gigante informático dio a conocer su intención de reorganizar la empresa en un conglomerado llamado Alphabet, conformado por varias compañías o marcas orientadas a sus diversos proyectos en los campos de la salud, ciencia e inversiones. Entre estas está Calico, dedicada a la investigación sobre la longevidad, y la empresa de dispositivos inteligentes para el hogar Nest (ver infografía).

Precisamente, en materia de salud, uno de los cofundadores de Google, Sergey Brin, cuya madre tiene mal de Parkinson, en los últimos años ha apoyado con millones de dólares la investigación sobre esta enfermedad. Tras descubrir mediante análisis genéticos que tiene una mutación en un gen específico que, potencialmente, podría aumentar la probabilidad de que él también desarrolle Parkinson, Brin se ha propuesto utilizar la informática para buscar una solución. Con un enorme caudal de información se establecerían patrones que, según ha comentado en varias entrevistas, podrían conducir a algo concreto.
El año pasado, según informó la agencia EFE, los ingresos de Google totalizaron los 66 mil millones de dólares, siendo su principal motor la publicidad en el buscador y en YouTube (89%). La venta de aplicaciones móviles, así como música y películas en su tienda Play a través de los teléfonos Android, representan la segunda mayor fuente de ingresos para la firma. Con Alphabet, los analistas consideran que Google podrá dedicarse a explorar otros negocios sin afectar el principal, en términos económicos y de imagen.
Citando a The New York Times, EFE añadió que con la creación de la nueva estructura, la empresa ofrece un modelo para la evolución de una compañía tecnológica moderna, una que está involucrada en proyectos en muchas partes del planeta. “De tener éxito, el modelo podría ser replicado por otras muchas empresas”.
Otro de los anuncios importantes fue el nombramiento de Sundar Pichai, de 43 años, como nuevo presidente ejecutivo del gigante de las búsquedas. De origen indio, Pichai comenzó a trabajar en Google en 2004 y, antes de su nombramiento como CEO, era jefe de producto de la empresa.
