6:10 a.m. - TOKIO, Japón (DPA). -Primero extorsionaron a su víctima. Una y otra vez, cuatro estudiantes de secundaria enviaron a su compañero de 18 años mensajes SMS con exigencias para entregar dinero. Luego subieron a internet una foto del alumno desnudo, junto al nombre y correo de la víctima.
El joven comenzó a recibir entonces más SMS, también de otros alumnos que se burlaban de él. Al final, el chico de 18 años no halló escapatoria y se suicidó lanzándose desde el techo del colegio.
El caso, que causó conmoción en la ciudad de Kobe, no es el único en Japón, país en el cual muchos escolares usan celulares para cometer abusos.
Una y otra vez, en el país por excelencia de los móviles salieron a la luz pública casos en los que los celulares eran la plataforma de comunicación, tanto para los delicuentes como sus víctimas, además de ser considerados por la sociedad como una razón de los problemas.
El problema abarca desde abusos contra alumnos y profesores, prostitución de chicas estudiantes a través de páginas de contacto en internet hasta instrucciones para el suicidio. Ahora el Estado quiere actuar y prohibir los celulares en las escuelas públicas del país.
Según informes de prensa, el Ministerio de Educación en Tokio pretende informar hasta fines de enero a las autoridades educativas en todo el país de que los móviles deben desaparecer de las escuelas básicas y secundarias del país.
Sin embargo, los críticos dudan que los problemas simplemente se resuelvan mediante una normativa gubernamental. "Incluso a pesar de estar seguro de que un niño tenga un móvil, no se lo puedo quitar simplemente por la fuerza. Podrían acusarme de aplicar castigos corporales", señala una profesora de Osaka al diario Asahi Shimbun.