6:10 a.m. - SAN FRANCISCO. EU (DPA). -En un país donde la televisión es desde hace tiempo una necesidad básica, millones de personas podrían encontrarse sin acceso a ella el viernes cuando Estados Unidos se pase de la emisión analógica a la digital.
El cambio forma parte de una actualización largamente demorada del espectro inalámbrico, usado tanto para emitir televisión como servicios de teléfonos móviles o mensajes de radio de emergencia.
El objetivo es liberar valiosas frecuencias antes usadas por las televisoras para emitir sus señales y que ahora pasarán a formar parte de la autopista de la información en la que los usuarios de iPhones, Blackberries y otros teléfonos de nueva generación y de portátiles obtendrán la información que necesitan para estar conectados las 24 horas.
Estos espectros radiofónicos ya han sido vendidos por el gobierno estadounidense a compañías de celulares por miles de millones de dólares. Pero por el momento el camino dista mucho de llegar al "nirvana" de la comunicación.
Los críticos se quejan de que serán los pobres y los menos favorecidos una vez más los que paguen el precio del progreso cuando se acaben las señales analógicas de la red de emisoras de TV, lo que obligará a la gente o bien a suscribirse a un costoso servicio de cable o satélite o a comprar e instalar los convertidores para la televisión digital.
El grupo de comercio industrial DTV Across America estima que entre 20 y 30 millones de hogares necesitarán una transición al nuevo sistema. Consciente de ello, el gobierno estadounidense ha gastado más de 2 mil millones de dólares en un programa de vales por el cual cada hogar puede adquirir dos por 40 dólares para comprar los convertidores.
Sin embargo, pese a una campaña masiva de información y un retraso de tres meses en la fecha de cambio de un sistema al otro, se cree que hay millones de hogares que no han adquirido los aparatos y perderán por completo la señal cuando la emisión analógica pase a ser historia.