Apple presentará el miércoles la cosecha 2018 de iPhone con varios modelos nuevos de su producto estrella, con los cuales espera impresionar a los consumidores a pesar de los altos precios y un mercado global saturado.
Como suele hacer, el gigante estadounidense ha dado pocas pistas sobre la presentación planeada en la sede de Cupertino, Silicon Valley, pero como todos los años la especulación hace su trabajo: lanzará tres modelos de iPhone, incluida una versión más grande del costoso iPhoneX, presentado el año pasado, que podría ser aún más costoso.
Este modelo, diseñado para celebrar los 10 años del teléfono inteligente, estaba repleto de innovaciones tecnológicas (reconocimiento facial, pantalla LED, entre otras cosas) y se vendió desde 999 dólares en Estados Unidos.
La marca cofundada por el fallecido Steve Jobs también presentó otros dos modelos, el 8 y el 8 Plus.
Pese a que las ventas de iPhone retrocedieron un poco entre abril y junio, Apple vendió 41.3 millones de dispositivos.
La estrategia de ofrecer productos de alta gama ha permitido a Apple aumentar al mismo tiempo el 20% de su facturación de teléfonos inteligentes, gracias a sus altos precios.
A pesar de esta fuerte dependencia financiera con los teléfonos inteligentes, los inversores aún confían en la marca Apple, que superó a principios de agosto el umbral simbólico de un billón de dólares de capitalización bursátil.
"Apple no tiene nada que probar, excepto que quiere segmentar un poco más el mercado", dice el analista Bob O'Donnell, de TECHnalysis Research. "Tratará de ofrecer una gama más amplia de opciones", continúa.
