¿Es seguro dejar todos los perfiles de redes sociales abiertos con fotos y comentarios personales al alcance de cualquiera? ¿O es mejor tenerlos parcialmente privados? ¿O hay que bloquear totalmente las cuentas que en principio están ideadas para socializar en el universo online?
Se trata de un asunto relativo. Todo depende de la red social y la misión que esta persiga, apunta Arles Pinzón, ingeniero de sistemas y computación y director del sitio especializado en tecnología Tecnomenia.com.
Si es Facebook, la intención de esta red social es conectarse con personas conocidas; si es Twitter, el objetivo es dar a conocer la opinión públicamente y conocer nuevas personas; si es Swarm (la nueva versión de Foursquare para geolocalización), la idea es compartir con amigos o familia dónde te encuentras; si es LinkedIn, la meta es agregar a compañeros de trabajo, conocidos o profesionales de nuestro campo para aumentar la posibilidad de colaborar con diferentes personas, empresas o proyectos, expone Pinzón.
Precaución
“Cada red social tiene su identidad, y en base a esta, se debe estructurar bien el contenido que se comparte”, resume.En líneas generales, Elsie Muñoz, especialista en el manejo de redes sociales y gestora del sitio CulturaTop.com.pa y de la agencia Marketing Social Panamá, recomienda tener los perfiles parcialmente privados en el caso de personas y para las empresas o perfiles públicos, mantener el perfil abierto, pero bajo monitoreo.
LOS RIESGOS
Tener los perfiles personales en redes sociales completamente abiertos al mundo entero podría acarrear problemas dependiendo de lo que se publique, apunta Pinzón y agrega: “nuestra información podría ser utilizada para suplantar nuestra identidad en otros medios, para contactar a conocidos y estafarlos, para localizarnos y hacernos daño, para adivinar contraseñas o violar controles de seguridad en plataformas informáticas, o para afectar nuestra imagen profesional tomando ideas, pensamientos o fotos controversiales”.
El riesgo sube si se comparte información de asuntos muy personales, de comportamientos que otros puedan considerar inapropiados, o si la persona publica constantemente su ubicación, complementa Muñoz. “Hay que recordar que cualquiera en el mundo puede utilizar nuestras fotos o contenidos sin nosotros darnos por enterados”, recuerda la también facilitadora de cursos sobre uso y aprovechamiento de redes sociales.
CUÁLES SÍ Y CUÁLES NO
Para Pinzón, Facebook es la red social que debe estar más protegida del ojo público. “Esta es la red en donde aparecen nuestros momentos más importantes y nuestra principal información. Luego de Facebook, yo diría que estaría Swarm, que comparte nuestra ubicación con nuestros amigos cercanos; esta red debería ser únicamente utilizada para encontrarnos con personas de confianza, como amigos o familia”, argumenta.
Las redes sociales que Pinzón marcaría como públicas son Twitter, Instagram, LinkedIn, Youtube, Flickr y el resto, porque, por ejemplo, “tener Twitter con perfil privado sería una experiencia súper aburrida, nadie que no nos siga nos vería y no podríamos compartir nuestras ideas con el mundo entero. Más sería lo que perderíamos que lo que ganaríamos teniendo esa red social cerrada”.
Cuenta Pinzón que en su caso, mantiene su cuenta de Instagram abierta porque le gusta compartir uno de sus hobbies, la fotografía, pero se cuida mucho de qué publica: “No pongo direcciones residenciales, números de contacto, o cualquier información sensitiva que pueda ser usada en mi contra”.
Linkedin es otra que conviene tenerla pública, acota Muñoz, ya que de esta manera es posible generar más contactos y lograr posibles negocios u obtener ofertas laborales.
Tanto Muñoz como Pinzón recomiendan ajustar las opciones de privacidad de cada perfil dependiendo del contenido que se comparta y controlar quiénes puede ver tal material.
Pero, destacan Muñoz y Pinzón, que en definitiva lo primordial es ser cuidadosos con lo que se suba, una foto, un comentario, algún material sensitivo. Pienso, luego publico, ajustando el planteamiento de René Descartes a los tiempos modernos.

