1:38 p.m. - LYON. Francia (Reuters) -Los robots que pueden tomar sus propias decisiones han estado hasta ahora confinados a las películas de ciencia ficción, pero una figura de tamaño infantil con grandes ojos y una cara blanca está intentando convertir la ficción en realidad.
Su nombre es iCub y los científicos esperan que aprenda a adaptar su comportamiento a las circunstancias cambiantes, ofreciendo nuevas percepciones sobre el desarrollo de la conciencia humana.
Existen seis versiones del iCub en laboratorios por toda Europa, donde los científicos están manipulando concienzudamente su cerebro electrónico para que sea capaz de aprender, igual que un niño humano.
"Nuestro objetivo es comprender realmente algo que es muy humano: la habilidad de cooperar, de entender lo que otra persona quiere que hagamos, ser capaz de alinearse con ellos y trabajar en equipo", dijo el director de la investigación Peter Ford Dominey.
iCub mide un metro de alto, tiene un tronco articulado, brazos y piernas hechas de intrincados circuitos electrónicos. Tiene un rostro blanco con una pequeña nariz y grandes ojos que pueden ver y seguir el movimiento de los objetos.
