7:07 a.m. - TOKIO. Japón (EFE). -El mercado de teléfonos móviles, que cuenta en Japón con cien millones de usuarios, recibe hoy al nuevo iPhone 3GS, que tendrá que competir con las novedades niponas, que incluyen alimentación solar, lector de libros o cámaras de alta definición.
La última versión del popular iPhone de Apple, que ve la luz en Japón una semana después que en Europa y Estados Unidos y cuya principal novedad es una mayor velocidad, se enfrentará además al reto de la caligrafía japonesa.
Muchos japoneses se mostraron desencantados al conocer la primera generación de iPhone porque ralentizaba su escritura frente a los móviles nipones, que permiten identificar el ideograma mucho más rápido gracias a las teclas tradicionales.
En esta ocasión, el debut del nuevo iPhone sirve para poner a prueba si la velocidad de éste vence las fronteras del lenguaje, algo que al parecer no consiguió su predecesor, dos veces más lento que el nuevo.
Yasuhiro Oki, responsable de uno de los mayores centros de electrónica de Tokio, "Bic Camera", que abrió hoy sus puertas a las 7:00 a.m., tres horas antes de lo habitual, aseguró a Efe que, de momento, la venta "va muy bien" y que "una veintena de personas" esperaban a la apertura.
Esta vez la expectación por el dispositivo portátil de Apple, éxito en todo el mundo con casi un millón de unidades vendidas en cuatro días, no ha hecho madrugar a las multitudes de japoneses como la primera vez, debido a que los innovadores móviles nipones no le van a la zaga.
Aunque Apple y Softbank, firma que comercializa el iPhone en Japón, no han desvelado el número de unidades vendidas del anterior modelo, diversos observadores indicaron a la prensa japonesa que aquel "no ha cosechado las ventas esperadas".
Algunos también ahora ven dificultades para abrirse hueco en el mercado nipón, como Hiroshi Sakai, analista del centro de investigación SMBC, para el que el nuevo iPhone "probablemente no despertará una demanda explosiva", según aseguró al diario Japan Times.
