Las tecnologías de la información y comunicación (TIC) suponen nuevos desafíos y oportunidades en la educación. El estudiante de hoy, inmerso en la sociedad digital, no es un mero espectador. Tiene mayores referencias globales para analizar y cuestionar, está acostumbrado a la inmediatez, a los estímulos audiovisuales y las pantallas táctiles, por lo que uno de los aspectos clave en el aula del siglo XXI es la innovación en los métodos de enseñanza-aprendizaje.
“La manera como nosotros aprendimos sigue teniendo vigencia, pero los estudiantes que recibimos ahora demandan mucho más, sobre todo porque tenemos que estar al día con las nuevas herramientas tecnológicas, e incorporarlas en nuestro ámbito educativo”, señala la profesora Ileana Cotes, directora de premedia del Colegio Brader.
Simulaciones, realidad virtual, blogs, codificación, el desarrollo de apps, juegos o videos, la robótica, chats, Skype y las redes sociales, son algunas herramientas que docentes y estudiantes pueden aprovechar para aplicar sus conocimientos, intercambiar ideas, difundir materiales, proyectos o actividades académicas. En este panorama, surge un recurso curioso: el "meme", esa imagen viral que acompaña un mensaje o idea de forma humorística o que provoca reflexión.
FENÓMENO CULTURAL
El "meme", concepto acuñado por el científico Richard Dawkins, autor del libro El gen egoísta, ha sido considerado como una forma de evolución cultural en función de su capacidad para replicarse. De acuerdo con el documento Experiencias en el uso de los memes como estrategia didáctica en el aula, de Luis Gabriel Arango Pinto (Congreso Iberoamericano de Ciencia, Tecnología, Innovación y Educación, Argentina, 2014), los "memes" como fenómeno de la cultura digital, permiten a los sujetos involucrados reinterpretar definiciones de la realidad, creando sus propios significados.
Desde Obama y Putin hasta Juan Carlos Varela, pasando por Lionel Messi, Al Pacino, Robert Downey Jr., Giorgio Tsoukalos, Batman y Robin, Grumpy Cat o la rana René, cualquiera, ya sea político, deportista, artista, ufólogo, un ciudadano común o una mascota, nadie se escapa de protagonizar un "meme". Para crear este tipo de contenido se pueden usar programas de dibujo y procesadores de texto, así como herramientas disponibles en línea, entre ellas: memegenerator.es, livememe.com, quickmeme.com y AutoMotivator.
Más allá de la sencillez de una viñeta y del humor, los "memes" pueden ser útiles para incentivar la creatividad de los alumnos y que aprendan de una forma divertida asignaturas como ortografía, historia, literatura, ciencias y otras.
El autor Luis Gabriel Arango Pinto destaca que la tecnología brinda interacción y que “la experiencia con 'memes' es un ejemplo de la búsqueda de que el discente no solo sea receptor, sino emisor; es una oportunidad de establecer un diálogo con él para que, construyendo, acceda a algún tipo de aprendizaje”.
Además, “en la construcción y difusión de estos contenidos se ponen en marcha habilidades digitales, habilidades cognitivas, conocimientos y actitudes por parte de los creadores”.
Para que un estudiante haga un "meme", sostiene el autor, primero debe escoger un tema, y para eso tendrá que buscar la información necesaria y discernir entre lo que le sirve o no. En el conocimiento de la realidad está la base para crear un "meme" y es su fuente de inspiración. Esta realidad se obtiene revisando fuentes digitales, medios de comunicación y a través de la observación.
El docente que desee guiar una actividad con "memes" debe saber que están involucrados varios conocimientos: desde ortográficos hasta noticiosos, del contexto y la realidad específica de los estudiantes. Arango Pinto apunta que la creatividad, la curiosidad y la crítica social se pueden desarrollar en un "meme", pero también el respeto.
Hace algunas semanas, la experiencia de una profesora chilena de lenguaje y comunicación del Liceo Carmela Carvajal, de Santiago, traspasó fronteras gracias a los "memes". Según relata la web Verne de El País, en el pasado, la docente había encargado a sus estudiantes hacer cómics de El Quijote. Para mantener viva la motivación, esta vez les pidió crear "memes" de la obra Cien años de soledad. Los subió a su Facebook y los compartió en otros sitios.
Los "memes", que describían los hechos más relevantes de la novela a través de personajes como Homero Simpson, el mono de trapo Pedro, el pokemon Squirtle y Bad Luck Brian, entre otros personajes populares, causaron sensación por su originalidad.
ALGUNAS IDEAS
El sitio web Fractuslearning.com, que agrupa a profesionales que trabajan con educadores, anunciantes, emprendedores y desarrolladores que promueven prácticas y productos novedosos en la educación, ofrece algunas ideas de cómo utilizar "memes" en el aula:
• Para establecer reglas. En vez de afiches o letreros, el docente puede usar "memes" para indicar las normas de comportamiento o de procedimientos en el salón. • Para tratar contenidos relevantes. Presentando un tema nuevo o añadiéndole frescura a uno anterior.• Llene los espacios en blanco. Es una forma interesante de hacer preguntas. Pídales a los estudiantes que usen sus propias palabras o idea en un "meme" para completar una frase relacionada con un tema de la clase. Esto ayuda a fomentar su pensamiento crítico y los alienta a expresar sus opiniones.• Que los estudiantes hagan sus propios ‘memes’. Para ello, tendrán que conocer el material y pensar de manera concisa. Siempre es aconsejable la supervisión.
Los alumnos pueden dar su retroalimentación sobre los "memes" de sus compañeros y discutir cuáles presentan mejor el mensaje.
