CABO CAÑAVERAL, Estados Unidos. (AP).– Durante meses, los astrónomos han seguido la trayectoria de un cometa que se dirige a gran velocidad hacia un encuentro cercano con el Sol.
El momento de la verdad será el jueves, el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos.
El cometa ISON, que se cree tiene una anchura de menos de kilómetro y medio (casi una milla) pasará muy cerca del Sol.
Debido a la increíble fuerza solar, podría freírse o hacerse añicos, o no sucumbir, y probablemente proyectar un fabuloso espectáculo celestial.
De momento, persiste el suspenso. Incluso los mejores científicos son renuentes a hacer pronósticos sobre la suerte del cometa.
Si el ISON sobrevive será visible a simple vista durante diciembre, al menos desde el hemisferio norte. Distinguible a veces en noviembre con binoculares ordinarios y ocasionalmente a simple vista, el ISON ha deslumbrado a los astrónomos y se le considera el cometa más observado por la NASA. Sin embargo, lo mejor quizá está por venir.
El cometa, detectado hace apenas un año, pasa por primera vez por el interior del sistema solar.
Los científicos creen que este cometa original contiene la materia prístina de los inicios de nuestro sistema solar.
Se cree que el ISON proviene directamente de la nube de Oort, en los límites del sistema solar, donde abundan los cuerpos helados, entre los que más destacan las masas congeladas de polvo y gas que orbitan alrededor del Sol y que se les conoce como cometas.Por alguna razón, el ISON fue expulsado de la nube de Oort hacia el corazón del sistema solar debido a la intensa atracción gravitacional del Sol.
El cometa aumenta su velocidad a medida que se acerca al Sol. En enero, este cuerpo celeste cronometraba una velocidad de 64 mil 370 kilómetros (40 mil millas) por hora.
El jueves, una semana antes del gran momento, el cometa había más que triplicado su velocidad a 241 mil 390 kilómetros (150 mil millas) por hora. Más o menos a la hora en que muchos estadounidenses estén degustando un pavo, el cometa pasará a 1.2 millón de kilómetros (730.000 millas) del Sol, una distancia poco menor a la del diámetro de ese cuerpo celeste.
