AFP | LA HABANA, CubaHace 9 añosMás de ocho millones de cubanos mayores de 16 años (en una población de 11.2 millones), fueron convocados a elegir por voto directo y secreto a 12 mil 515 concejales entre unos 30 mil candidatos propuestos a mano alzada en asambleas vecinales, ninguno de ellos miembro de la disidencia.
Cuba recuerda a Fidel Castro a un año de su muerte
AFP | LA HABANA, CubaHace 9 añosEl acto más importante será al anochecer en la escalinata de la Universidad de La Habana, tribuna frecuentemente usada por Fidel en sus maratónicos y encendidos discursos.
Carlos Alberto Montaner | Hace 9 añosRaúl es el presidente porque así lo decidió Fidel. Le parecía una persona mediocre, sin lecturas y sin carisma, pero absolutamente leal, una virtud que los paranoicos valoran por encima de todas las demás, así que le fabricó la biografía para convertirlo en su escudero. Lo arrastró a la revolución. Lo hizo comandante. Lo hizo ministro de Defensa. Lo hizo vicepresidente y, por último, le dejó el poder en herencia iniciando la dinastía de los Castro.
De una manera discreta pero presente, los cubanos recuerdan al exdictador con actos simbólicos y homenajes a su fi
AFP | LA HABANA, CubaHace 9 añosLa voluntad del líder de la revolución cubana se cumplió: ninguna calle, plaza o edificio lleva su nombre ni existen estatuas o monumentos suyos en Cuba , pero Fidel Castro (1926-2016) es recordado constantemente en los medios y en la realidad de la isla.
José Antonio Zarraluqui | Hace 9 añosTras cinco días del atentado no se sabe si el autor actuó solo o auxiliado, si fue un acto de locura transitoria o permanente, si alguna ideología extremista o una droga lo movió, si fue puro odio a la humanidad, si planeaba un atentado explosivo dadas las sustancias que guardaba en su automóvil. Opiniones, muchas, pero móviles claros, pocos. Y, sin embargo, abundan los alegatos contra las armas.
Cuba fustiga 'imperialismo' de Estados Unidos en homenaje a Che Guevara
AFP | LA HABANA, CubaHace 9 años"Reafirmamos que Cuba no realizará concesiones inherentes a su soberanía e independencia y no negociará sus principios ni aceptará condicionamientos", dijo ante la multitud Díaz-Canel, de 57 años y probable sucesor de Castro en la presidencia de Cuba en febrero próximo.
Carlos Alberto Montaner | Hace 9 añosLas empresas, casi todas foráneas, codirigidas por los generales cubanos, tendrán prioridad. Si hay que arreglar una calle o un edificio, si hay que reparar una línea eléctrica o telefónica, no serán las de los cubanos, sino las de los extranjeros. Siempre ha sido así. Es el gobierno, sin consultar a la ciudadanía, quien decidirá cómo gastará los recursos generados por el trabajo de los cubanos.
Gina Montaner | Hace 9 añosResulta ser que se ha dado a conocer un video grabado en febrero en el que el probable sucesor de Raúl reitera el carácter despótico del régimen en una conferencia sobre las supuestas virtudes del castrismo. A pesar de que por su edad Díaz-Canel no pertenece al parque jurásico de los viejos comandantes de la revolución, su discurso y lenguaje son igualmente vetustos. Sin duda, es un digno discípulo de su mentor, dispuesto a perpetuar las trasnochadas consignas de un modelo político fracasado que solo se sostiene por medio de la represión y la castración de la sociedad cubana. En un sistema abierto con elecciones reales y la alternativa de partidos políticos, estos dinosaurios ya estarían en la cuneta de la historia.
Miguel Sales | Hace 9 añosPero Castro gozó de algunas ventajas que el chavismo no ha tenido, al menos hasta ahora. A la semana de alcanzar el poder ya habían desaparecido en la isla el ejército de la República, el Parlamento y los partidos políticos, y en el vacío jurídico creado por el cambio se instauraron a toda prisa los tribunales revolucionarios, que permitieron fusilar o encarcelar con visos de legalidad a todo el que estorbara. Lo demás fue un sangriento paseo de Carnaval al ritmo de “paredón” y “pin pon fuera, abajo la gusanera”.
Carlos Alberto Montaner | Hace 9 añosEn 1964 Lyndon Johnson, temeroso de las reacciones del belicoso vecino cubano, al que sotto voce le imputaba la muerte de Kennedy (vivió y murió convencido de ello), resignado a convivir con el apéndice de Moscú clavado en su costado, desistió de intentar liquidar o derrocar a Castro, y optó por “contenerlo”.