Hace 20 añosLa preocupación por la seguridad en los edificios de nuestra capital no es un capricho de los bomberos o fruto de un informe más. Es la constatación de un problema que, si no se ataja, puede traernos sorpresas desagradables. El mal tiene tres componentes. Uno, el de las construcciones, que no siempre aplican estándares de seguridad razonables para la altura o la densidad de población que van a albergar.
Hace 20 añosLas buenas infraestructuras tienen varias bondades. Además de permitir el mejor desarrollo del país, algo evidente, generan una sensación optimista de mejora en la población y permiten intuir que nuestros impuestos tienen un noble destino y una ejecución eficaz.
Hace 20 añosLas buenas infraestructuras tienen varias bondades. Además de permitir el mejor desarrollo del país, algo evidente, generan una sensación optimista de mejora en la población y permiten intuir que nuestros impuestos tienen un noble destino y una ejecución eficaz.
Hace 20 añosEl plazo de 30 días que se le impuso a la comisión, y que vence mañana, es más que suficiente para que los diputados acepten lo que ya la inmensa mayoría de panameños y panameñas sabemos: que la Asamblea se equivocó en la escogencia y que el señor García no es apto para el cargo.
Hace 20 añosEl plazo de 30 días que se le impuso a la comisión, y que vence mañana, es más que suficiente para que los diputados acepten lo que ya la inmensa mayoría de panameños y panameñas sabemos: que la Asamblea se equivocó en la escogencia y que el señor García no es apto para el cargo.
Hace 20 añosLa libertad de prensa, cuyo día mundial se celebra hoy, no es patrimonio de los periodistas ni de los medios de comunicación. Es uno de los derechos civiles más valioso para nuestra sociedad.
Hace 20 añosLa libertad de prensa, cuyo día mundial se celebra hoy, no es patrimonio de los periodistas ni de los medios de comunicación. Es uno de los derechos civiles más valioso para nuestra sociedad.
Hace 20 añosLa crisis migratoria que se vive hoy en Estados Unidos debe ser un llamado de atención para que países como Panamá, que carecen de una política migratoria clara y funcional, empiecen a trabajar en ella, antes de que el tema pase de lo importante a lo urgente. Es imperativo llevar controles de entrada y salida de extranjeros y hacer cumplir las leyes, para reducir el número de indocumentados que, en el mejor de los casos, se suman a las filas de la economía informal y, en el peor, a las de la delincuencia.
Hace 20 añosLa crisis migratoria que se vive hoy en Estados Unidos debe ser un llamado de atención para que países como Panamá, que carecen de una política migratoria clara y funcional, empiecen a trabajar en ella, antes de que el tema pase de lo importante a lo urgente. Es imperativo llevar controles de entrada y salida de extranjeros y hacer cumplir las leyes, para reducir el número de indocumentados que, en el mejor de los casos, se suman a las filas de la economía informal y, en el peor, a las de la delincuencia.
Hace 20 añosLa crisis migratoria que se vive hoy en Estados Unidos debe ser un llamado de atención para que países como Panamá, que carecen de una política migratoria clara y funcional, empiecen a trabajar en ella, antes de que el tema pase de lo importante a lo urgente. Es imperativo llevar controles de entrada y salida de extranjeros y hacer cumplir las leyes, para reducir el número de indocumentados que, en el mejor de los casos, se suman a las filas de la economía informal y, en el peor, a las de la delincuencia.