[BURÓCRATAS INTERNACIONALES]
Danilo Arbilla | Hace 9 añosQue Maduro se vaya de la OEA, en los hechos, implica una positiva inyección para la imagen de la organización. Esta vez la OEA está del lado de los buenos, de los dignos. Esto resalta aún más si se recuerdan los indignos roles que cumplió cuando el caso Honduras, e incluso el paraguayo. Eran las épocas de José Miguel Insulza, de tan triste memoria para la secretaría y para la organización.