Hace 4 añosLa Caja de Seguro Social (CSS) está en una situación indescriptible, producto de la negligencia manifiesta de gran parte de sus funcionarios, muchos de los cuales llegan a la institución con recomendaciones de diputados que, sabiendo de su situación, no les importa su presente, mucho menos su futuro. El hurto de miles de dosis de fentanilo es un misterio; no se sabe con exactitud cuántas han sido robadas; quiénes son los responsables directos. No se sabe nada sobre las investigaciones en curso y el secretismo abre paso a la especulación, algo que en nada favorece a la institución ni a su director general, quien parece olvidar que la CSS no pertenece al Gobierno, sino a los asegurados. Y en medio de este problema mayor, al que se suma la crisis financiera que pone en jaque a decenas de miles de pensionados y jubilados, esta administración insiste en hacer inversiones innecesarias, pero, además, en un momento inoportuno, pues evidentemente la Caja atraviesa su peor momento. Pero al director general solo le interesa gastar, sin importar las circunstancias. Con todo lo que está ocurriendo, ya debería haber renunciado al cargo, pues la negligencia está descontrolada y se necesita hacer algo pronto y, ciertamente, con otra persona al frente de la CSS.
Redacción de La PrensaHace 4 añosCONVENIENCIA. En las internas de Cambio Democrático no se hicieron extrañar el loco y su amigo fiel el “pino en pote” quienes acompañaron a Yanibel Ábrego a votar. Si ella logra desbancar a Rómulo Roux y su gente del partido, será interesante ver si a quien le ha profesado tanta lealtad y devoción le pagará con la misma moneda, o si por el contrario, le dirá ciao, goodbye, sayonara o arrivederci cuando ya no la necesite más.
Hace 4 añosCalificadoras de riesgo y economistas dudan que el Gobierno pueda cumplir las metas para reducir el déficit fiscal, que provoca que cada año la deuda pública aumente, pues el gasto es mayor que los ingresos. De hecho, el Ministerio de Economía y Finanzas realiza maniobras para sacar del presupuesto el pago de parte del servicio a la deuda externa, difiriéndolo a años venideros, con lo cual se hará más difícil cumplir con las metas, pues lo que no se pague ahora se tendrá que asumir en el futuro. Las calificadoras no ven un plan para lograr el objetivo de reducir el déficit fiscal, ampliado durante la pandemia, aunque se estableció una reducción escalonada hasta lograr el 1.5%, a partir de 2025. Pero la verdad es que este Gobierno está lejos de poder cumplir con la ley. No ha habido forma de controlar el crecimiento de la planilla, que aumenta en número de empleados y salarios. Tiene “vida propia”, expresó un economista con toda razón, porque, a pesar de la crisis, el Gobierno jamás paró de contratar gente, en una política abiertamente clientelista. Y nada indica que saldremos del hoyo tan fácilmente, menos con esta administración.
Adolfo J. Campos BarrancoHace 4 añosEl llamado Impuesto de Dividendo (ID) es el Impuesto sobre la renta (ISR) aplicado sobre las utilidades de un año menos el ISR pagado por una persona jurídica (PJ) y que dicha entidad distribuye a sus accionistas o socios.
Dimitris MamayHace 4 añosPara nadie es sorpresa que nuestro país se encuentre pasando por una situación difícil en lo que respecta a educación, valores, y ciudadanía.
Rolando Rodríguez B.Hace 4 añosSi el taburete que se llevó Nito Cortizo al Palacio de los Gallotes se lo hubiesen robado, no tengo duda de que llamaría hasta al FBI para investigar el hecho.