[DEFENDER DE LO INDEFENDIBLE]
Asdrúbal Aguiar | Hace 11 añosDesde el desatino de su amenaza de llevar a la Inquisición de la Unasur a quien atente contra el derecho al trabajo de nuestros gobernantes “eternos”, eternos en el poder desde hace 16 años y mediante sucesión, a dedo, violándose la Constitución y con mengua del principio de la alternabilidad democrática de los gobiernos –hoy pieza de museo en América Latina– el expresidente colombiano Ernesto Samper, amigo personal del causante y del causahabiente, no atina en su pretendida gestión mediadora en Venezuela. Pudo haber callado cosiéndose la boca con el hilo constitucional y apelando al sincretismo para no hacer evidente su procaz parcialidad.