Luis Burón-BarahonaHace 11 añosOcasionalmente intentaba hablar con 'el mago', quien también mostraba cierta soberbia hacia Sara. “El aire quedaba estremecido por su desdén y podía suceder que en el pasto seco apilado en el pesebre de los asnos se alzara una llamarada que no tardaba en apagarse, o resonaba en el fondo del pozo una piedra dejada caer de manera despectiva, señal de que si bien la había escuchado no pensaba darle otra respuesta”. No eran buenos tiempos para las mujeres.