Aproximadamente, a unos 100 kilómetros al noroeste de Madrid, en la comunidad de Castilla y León, se encuentra la ciudad de Ávila, patrimonio histórico de España y declarada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Sus murallas de piedra son las que mejor se han conservado en España.
Antiguamente, Ávila fue poblada por íberos y celtas (quienes se mezclaron dando origen a los celtíberos), por los visigodos, romanos y árabes. En la Edad Media, era una ciudad cristiana con una gran población aristócrata, por lo que era conocida como “la Ciudad de los Caballeros”. También ha sido llamada “Tierra de Santos y de Cantos” (piedras).
Al llegar, los buses de turismo se estacionan y los visitantes pueden caminar por las estrechas calles o tomar un pequeño tren turístico, que ofrece recorridos de media hora por unos cuatro euros (5.35 dólares).
En la Plaza Mayor se pueden encontrar algunos restaurantes y, semanalmente, se monta un mercado.

