El panameño Jorge Rubén Camargo Clarke, alias Cholo Chorrillo, identificado como el líder de la pandilla Bagdad, conocerá su sentencia el próximo 12 de junio en Los Ángeles, California, luego de ser declarado culpable de conspiración para introducir cocaína a Estados Unidos.
Camargo enfrenta una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y una pena máxima de cadena perpetua, precisó el Departamento de Justicia estadounidense. Permanece bajo custodia desde marzo de 2023 —cuando fue extraditado desde Costa Rica—.
Estados Unidos identifica a Camargo como el líder de una red de 4,000 narcotraficantes en Panamá y Colombia. Otro de sus alias, además de Cholo Chorrillo, es Cool Nene.
Una lectura de los cargos indica que los delitos que se le atribuyen habrían ocurrido en las mismas fechas en las que se encontraba recluido en prisiones de Panamá. Incluso, una de esas detenciones fue en Punta Coco, supuestamente el penal de máxima seguridad del país.
En el indictment contra Camargo, que se remonta al 1 de septiembre de 2020 —aunque estuvo restringido hasta el 25 de febrero de 2022—, se narran los hechos que sustentan la acusación, los cuales se desarrollaron principalmente entre octubre de 2017 y mayo de 2018. La mayoría de las pruebas corresponde a comunicaciones electrónicas en “lenguaje codificado”, en las que se planificaban los envíos de cocaína y marihuana y se acordaban costos, fechas, cantidades, embarcaciones —toda la droga se movilizaba por mar— y personal.
La Embajada de EE.UU. acoge favorablemente la condena dictada ayer en una corte federal de Estados Unidos en Los Ángeles contra Jorge Rubén Camargo Clarke, también conocido como “Cholo Chorrillo”, líder de la violenta organización criminal panameña conocida como la pandilla…
— U.S. Embassy Panama (@USEmbPAN) February 6, 2026
Por ejemplo, el 9 de noviembre de 2017 se interceptó una comunicación en la que Camargo y un compinche decidieron retrasar un envío de drogas desde Colombia debido al aumento de la actividad de agentes de seguridad en Panamá. De hecho, para esas fechas las autoridades incautaron más de 200 kilogramos de cocaína en una zona rural del país, cargamento que Camargo había ordenado trasladar desde Colombia.
Todas estas instrucciones fueron dictadas mientras cumplía una pena de cinco años de prisión, impuesta en julio de 2012 por pandillerismo.
Former leader of Panama’s largest drug trafficking organization found guilty of shipping hundreds of kilograms of cocaine https://t.co/v0LSAGiHd1
— US Attorney L.A. (@USAO_LosAngeles) February 6, 2026
En abril de 2018, fue excarcelado luego de que el Juzgado Séptimo Penal le concediera una medida cautelar de depósito domiciliario e impedimento de salida del país, solicitada por su abogada Shirley Castañedas, hoy diputada de Realizando Metas (RM), el partido en el que milita el presidente José Raúl Mulino.
Al mes siguiente de su excarcelación, Camargo participó en una reunión. En la acusación se indica que él y sus socios se reunieron el 30 de mayo de 2018 para discutir futuros trasiegos de cocaína. No se detalla si ese encuentro tuvo lugar en el sitio donde se suponía que cumplía el depósito domiciliario.
A finales de ese mismo año fue condenado a 70 meses de prisión por blanqueo de capitales por el Juzgado Liquidador de Causas Penales. No ingresó a prisión y, para entonces, se desconocía su paradero.
Al año siguiente se le vinculó con la masacre registrada en el centro penitenciario La Joya, que dejó un saldo de 12 muertos y 13 heridos. Se cree que el hecho fue producto de un ajuste de cuentas entre pandillas.
Finalmente, apareció en Costa Rica. En 2022, Camargo fue detenido en ese país a solicitud de Estados Unidos, aunque en Panamá ya era investigado por narcotráfico como parte de la operación antinarcóticos denominada Neptuno.
Camargo, que ya tiene 46 años de edad, fue declarado culpable la noche del jueves por un gran jurado, tras un juicio que se extendió por cuatro días.
El caso forma parte de la operación nacional “Take Back America”, una iniciativa del Departamento de Justicia orientada a desmantelar cárteles de drogas y organizaciones criminales transnacionales.
La audiencia de sentencia fue programada para el 12 de junio, en la sala del juez André Birotte Jr.

