Mientras algunas concesiones de Amador enfrentan procesos administrativos, litigios y cuestionamientos sobre su continuidad y el cumplimiento de sus obligaciones contractuales, avalúos realizados por el Estado sobre estos terrenos ocupados dejan abierta la posibilidad de una eventual venta de parcelas dentro de las privilegiadas islas del Pacífico panameño.
La Prensa conoció que uno de los avalúos fue realizado en Naos —la primera de las tres islas conectadas a tierra firme a través de la calzada— y asciende a $97.4 millones por unas 8.9 hectáreas. El estudio fue elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Las conversaciones con el único concesionario que hay en Naos habrían comenzado seis meses antes, en diciembre de 2025.

Pero el tema no quedó solo en conversaciones.
A finales de enero pasado, un informe de la Dirección de Bienes Patrimoniales del MEF detalla el avalúo realizado sobre las zonas ocupadas por Naos Harbour Island Inc., cuyo contrato de concesión fue rescindido, pero la empresa sigue ahí, ya que acudió a la Corte Suprema de Justicia en un intento por impedir su desalojo de la isla.
El documento señala que la Unidad Administrativa de Bienes Revertidos (UABR) solicitó la valoración de la finca, dividida en cinco áreas entre parcelas (AM06-6, AM06-9 y AM06-10) y lotes (AM06-5 y AM06-7), los cuales eran “requeridos para la disposición de estos bienes en arrendamiento”.
Los orígenes…
Isla Naos fue concesionada originalmente a Naos Island Development Inc. el 8 de marzo de 2002, mediante un contrato refrendado el 4 de julio de ese mismo año. La sociedad estaba presidida por José Edmond Esses, con Mike Btesh como tesorero y Ovadia Shrem como secretario. Aunque Marco Shrem no formaba parte de la junta directiva, actuaba en representación de la empresa mediante un poder especial otorgado por la sociedad.
“Mi firma en el contrato no significa que yo fuera propietario del contrato ni de la sociedad. Firmé en calidad de apoderado especial, conforme al poder que me fue conferido para representar a la empresa en ese acto”, explicó Shrem.

La concesión, pactada por un período de 40 años renovables, fue suspendida en 2004 por presuntos incumplimientos contractuales.
Posteriormente, el contrato pasó a Naos Harbour Island Inc., representada por Marco Shrem como presidente, tesorero y secretario, luego de que, en 2008, el Consejo de Gabinete aprobó una segunda adenda al contrato original, que extendió los plazos de ejecución de las obras, modificó las obligaciones económicas e incorporó nuevos componentes al proyecto. En 2010, el contrato recibió el refrendo de la Contraloría.
Pero las obras no avanzaron. Y, por segunda vez, el Estado dejó sin efecto la concesión, a fin de recuperar el control de la isla.
En marzo pasado, la UABR emitió la Resolución No. MEF-RES-2026-1134 que resuelve administrativamente el contrato de Naos Harbour Island, pero esa decisión fue impugnada ante la Corte Suprema de Justicia.
La Corte todavía no ha adoptado una decisión, por lo que el tema se mantiene en suspenso.
Así se mueven los millones
La cima de isla Naos fue el área mejor valorada en el avalúo ordenado por el MEF.
Se calcula que el terreno de 30,919 metros cuadrados donde se encuentra un búnker tendría un valor de $36.7 millones, mientras que una zona verde de 31,521 metros cuadrados fue valorada en $28.3 millones. En esta área, el único espacio que quedó por fuera del avalúo es donde se encuentra el tanque de agua.
Las mejoras realizadas al búnker fueron tasadas en $822 mil. En ese lugar, la hermana del alcalde capitalino, Mayer Mizrachi, celebró la recepción de su boda en marzo de 2025.
Por otra parte, el área donde se encuentran tres torres de apartamentos construidos por Naos Harbour Island —una de ellas aún en construcción— fue valorada en más de $9.8 millones.
Pese a su ubicación estratégica frente a la entrada del Canal de Panamá por la costa Pacífica, la parcela AM06-5, de 8,481 metros cuadrados, recibió el avalúo más bajo de los terrenos analizados: $10.8 millones.
En ese lugar permaneció durante años un avión comercial de pasajeros que la concesionaria proyectaba utilizar como parte de un restaurante (aparentemente temático…), pero que posteriormente fue catalogado como “chatarra” por la Autoridad de Aeronáutica Civil, que ordenó su retiro.
Avalúo de la Contraloría
El 24 de febrero ingresó a la Contraloría General de la República la solicitud de avalúo de estos terrenos presentada por el MEF, según consta en un Scafid de la entidad.
La tramitación tomó un mes y concluyó el 24 de marzo.

¿A cuánto ascendió el avalúo de Naos realizado por la Contraloría? ¿Cuál fue el sustento legal del MEF para justificar estas valoraciones sobre parcelas concesionadas o sujetas a contratos de ocupación?
Estas fueron algunas de las interrogantes enviadas al contralor Anel Flores en junio pasado, pero no hubo respuesta.
¿Hubo propuesta?
Marco Shrem confirmó que se sostuvieron conversaciones relacionadas con una posible compra de los terrenos que actualmente ocupa en concesión.
“Desde diciembre de 2025 hasta marzo de 2026 se llevaron estas conversaciones a cabo. La Contraloría y el Ministerio de Economía y Finanzas participaron en los avalúos correspondientes", afirmó.
En marzo, la UABR rescindió su contrato de concesión, pero Shrem sostiene que los avalúos se completaron y ya fueron remitidos a entidades gubernamentales vinculadas con la administración de Amador.
Terrenos valorados en millones
Shrem explicó que los valores estimados varían según la ubicación y las características de cada parcela.
Las áreas destinadas a futuros desarrollos hoteleros, dijo, podrían representar alrededor de $30 millones en una eventual compraventa.
Sin embargo, sostuvo que existen terrenos que, a su juicio, no deberían venderse debido a su valor histórico y patrimonial.
“Hay parcelas que no nos sirven para comprar porque hay que conservarlas como patrimonio histórico, como son los búnkeres. Sería una irresponsabilidad por parte del gobierno venderlas", manifestó.
Señaló que los avalúos realizados sobre la zona donde se encuentran estas antiguas estructuras militares rondan los $40 millones.
“Yo sería el primero que me pararía en fila para evitar la venta de esa parcela”, agregó.
“Si la ley lo permite”
Consultado sobre la posibilidad de adquirir los terrenos, aseguró que cualquier decisión dependerá de lo que permita el marco jurídico vigente.
“Nosotros nos apegaríamos a lo que dicte la ley. Si es viable venderlas y la ley lo permite, estaríamos dispuestos a comprarlas con fondos de inversión y grupos de inversionistas locales”, señaló.
Añadió que, si esa alternativa no resulta viable, la empresa continuará bajo el esquema actual de arrendamiento y con las inversiones pactadas.
Las declaraciones reavivan la discusión que durante años ha rodeado la posibilidad de vender terrenos en Amador, particularmente aquellos vinculados a zonas insulares, áreas revertidas y bienes de dominio público.
Sin propuesta formal
El empresario Miguel López Piñeiro, presidente de Fuerte Amador Resort & Marina (FARM) —que opera en isla Flamenco—, aseguró que no ha recibido ninguna propuesta para comprar las tierras que actualmente ocupa en concesión.
López Piñeiro sostuvo que cualquier iniciativa de esta naturaleza requeriría explicaciones públicas, debido a las implicaciones patrimoniales, urbanísticas y económicas que tendría para una de las zonas con mayor valor estratégico del país.
Indemnizaciones
Shrem también advirtió que los contratos vigentes contemplan mecanismos de compensación en caso de que el Estado decida recuperar las áreas actualmente ocupadas por inversionistas privados.
“Si el Estado quiere apropiarse de la isla o de los terrenos, o despojar al inversionista de ellos, entra en juego la cláusula de indemnización“, afirmó.
El empresario sostuvo que dicha protección no solo alcanzaría a la empresa concesionaria, sino también a los inversionistas que participaron posteriormente en el desarrollo del proyecto.
Además, aseguró haber recibido información sobre supuestos acercamientos de entidades gubernamentales a otros grupos empresariales interesados en desarrollar proyectos en Amador.
“Ya me han llegado rumores de que han estado ofreciendo Naos y otros proyectos de Amador a grupos empresariales, tanto locales como extranjeros”, manifestó.
Hasta el momento, las autoridades no han explicado el propósito de los avalúos realizados sobre terrenos ocupados por concesionarios en Amador ni han confirmado la existencia de una política orientada a la venta de parcelas dentro de las islas.
