El dirigente norcoreano Kim Jong Un y el presidente surcoreano Moon Jae-in hablaron este viernes "de desnuclearización y de paz permanente", según Seúl, en una cumbre histórica tras un apretón de manos simbólico en la línea de demarcación militar que divide la península.
Kim dijo haberse sentido "embargado por la emoción" al cruzar la línea de cemento y convertirse en el primer dirigente norcoreano en pisar territorio surcoreano desde la guerra de Corea (1950-53).