Los recuentos de final de año no son una sorpresa. Sí puede serlo el volver la mirada atrás y descubrir cuánto ha pasado en un par de meses.
2022 representó, con más fuerza, la vuelta a los encuentros presenciales después de las medidas de confinamiento por la pandemia del Covid 19.
El Festival de Jazz abrió, como siempre en enero, incluyó también actividades semipresenciales. En julio, el Festival Internacional de Música Académica Alfredo De Saint Malo rindió homenaje al folclorista y compositor Edgardo Quintero.
Algunos de los eventos más grandes vivieron cambios. La Feria Internacional del Libro cambió de sede: del centro de convenciones Atlapa pasó al centro de convenciones Megapolis (antiguo Multicentro).
El Festival Internacional de Cine de Panamá, igual que en 2021, se realizó en diciembre, en una edición más corta, adaptándose a un nuevo formato.
Peca este recuento de estar centrado en la ciudad capital, y es una deuda para el próximo año estar más pendientes de lo que ocurre en el resto de las provincias.
1. Guardar semillas en el cabello.
En enero el Museo de Arte Contemporáneo, MAC, abrió una exposición que a través de obras de su colección exploró identidad e historia colocando en el centro a la trenza y el cabello afro. El curador Juan Canela trabajó con cuatro curadoras invitadas: Judith Corro, Cristina López Urriola, Andrea C. Miranda Pestana y Mana Pinto.
2. Yo no me llamo mami.
Al caminar rumbo a sus clases de danza, en el área de Santa Ana, las alumnas escuchaban insinuaciones y piropos no requeridos. A la hora de proponer un proyecto, de ellas mismas nació la idea de representar a través de la danza lo que el acoso callejero significa y cómo les afecta. El Programa Enlaces de la Fundación Espacio Creativo ha llevado a distintos escenarios, incluso las calles de la Avenida Central, esta interpretación.
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