Muy interesado por lo que hay más allá de las fronteras conocidas, el arquitecto estadounidense de origen mexicano Tim Alatorre se preguntaba por qué la gente no viaja al espacio y no se trabajaba en ello, cuestión por la que ideó la empresa Orbital Assembly y el hotel espacial que prevé abrir en 2025.
El primer paso será colocar en la órbita terrestre un módulo de 400 metros cuadrados de ocho estancias, de las que cuatro serán habitaciones, y en el que podrán viajar cuatro personas, dos tripulantes y dos pasajeros, que llegarán meses después, detalla Alatorre.
Sin embargo, la idea es añadir más módulos en los meses siguientes, hasta que la primera estación, Pionero, esté lista; entonces habrá cabida para 28 personas, 4 tripulantes y 24 turistas.
El siguiente paso, si la demanda se consolida, será acondicionar una estación con gravedad artificial y capacidad para 400 personas, donde no sea necesario un entrenamiento especial para poder quedarse, precisa.
Con una estancia mínima prevista de cuatro días, “los primeros turistas podrán ayudar y participar en las investigaciones”; si bien con la ampliación del hotel, se añadirán espacios y actividades para realizar a bordo y la estancia se podría alargar hasta los diez o quince días.
“Vamos a tener ventanas desde las que ver la tierra y las estrellas, juegos y deportes; además, vamos a tener una mezcla de gravedad, se podrá disfrutar de la microgravedad, pero también jugar en la gravedad artificial y simular cómo es andar por la luna”, comenta Alatorre.
