Durante el 2023 se registraron varios récords de altas temperaturas. Expertos y científicos señalan que esto no es más que el producto de la acción del hombre y no a causas naturales.
Para Jorge Navarro, experto de The Weather Partner, las evidencias que se han mostrado son sólidas.
Las emisiones de CO2 por la quema de combustibles fósiles están generando un calentamiento antrópico con consecuencias devastadoras, destaca.
“La comunidad científica está de acuerdo en que la temperatura promedio de La Tierra ha estado aumentando de manera sostenida en las últimas décadas”, dice Navarro, quien socio estratégico global de ESRI.
Sin embargo, reconoce que el tema del cambio climático ha suscitado una amplia gama de opiniones públicas, que a menudo se sitúan en dos extremos opuestos.
“En un extremo están los negacionistas, algunos de ellos radicalmente escépticos, que niegan de manera sistemática la existencia del cambio climático. En el otro nos encontramos a los fundamentalistas, quienes aceptan sin reservas las proyecciones más extremas, en ocasiones apocalípticas, sobre el futuro climático”, dijo.
Navarro se pregunta: ¿en qué punto se encuentra la realidad científica?
El experto señala que las incertidumbres que rodean al cambio climático constituyen una fuente de controversias y afectan a su credibilidad y aceptación generalizada. “En este sentido, la incertidumbre más significativa, y que podríamos considerar como fundamental, radica en la incapacidad para predecir el comportamiento humano en los próximos años. ¿Disminuirán las emisiones de dióxido de carbono (CO2)?”, señala.

Otro aspecto que contribuye a generar incertidumbre, asegura Navarro, es la limitación en la resolución espacial, una consecuencia indeseable del déficit de la capacidad de procesamiento que se dedica actualmente a la ejecución de los modelos climáticos.
Agrega que es necesario destacar la incertidumbre que surge del uso incorrecto de los resultados científicos, ya sea por falta de comprensión o por intereses sesgados que varían según el público receptor de estas proyecciones.
“Afortunadamente, la comunidad científica tiene clara su posición: reconoce lo que sabe, pero igualmente importante, reconoce lo que todavía no sabe. El reconocimiento de esos déficits marca el camino a seguir: hay que mejorar los modelos climáticos, hay que aumentar significativamente la capacidad de cómputo dedicada al estudio del cambio climático, y hay que realizar las regionalizaciones basándose en fundamentos científicos sólidos en lugar de soluciones económicas a corto plazo”.
De acuerdo reportó la agencia EFE, en junio pasado se registró una temperatura 0.5 grados por encima de la media entre 1991 y 2020, superando al récord de temperatura media mensual de ese mismo mes en 2019, según datos del sistema europeo Copernicus.
En tanto, la temperatura global promedio sobre la superficie del planeta marcó el martes 4 de julio el récord de 17,18 grados Celsius (62.92 Fahrenheit).

