La tasa de desocupación en Panamá es de 8.9% según datos preliminares del Censo citadas en el cuarto Informe Panamá, ¡Cuéntame!, de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap), en el año 2023. Pero, lejos de ser solo una cifra son alrededor de 193,200 personas que atraviesan, además de la falta de empleo, sentimientos de depresión, frustración y estrés, entre otros.
Por mencionar uno de estos casos, Denise de León perdió su empleo de 2022. Desde entonces, no ha logrado conseguir una oferta laboral que le supla sus necesidades básicas completas. Ha sobrevivido haciendo trabajos por servicio profesional, y a sus casi 40 años se sincera al decir que en ocasiones no se siente suficientemente preparada para enfrentarse al mercado laboral. “Entré a una empresa donde me especialicé y no creo encajar en otro modelo de empresa”, piensa de León.
Si bien, en 2023 el desempleo bajó 1 punto porcentual con respecto a la tasa del 2022 (según datos de Cciap), personas como de León tienen la percepción de que la tasa de desocupación en el país es alta. Además, comenta que desde que perdió su trabajo hasta la fecha, de todas las hojas de vida que envió solo ha tenido una entrevista laboral.
Para ella, su desempleo va más allá de lo económico y entra muy de lleno en lo anímico. “Suelo sobrepensar. Personalmente, sé que me afecta (estar desempleada) y me da ansiedad y me paraliza, por ende no analizo de más. De hecho esta serie de preguntas me expone a mis propios pensamientos” se sincera de León.
Sobre estos sentimientos, que son comunes experimentar ante este tipo de situaciones, la licenciada en Medicina y Cirugía, experta en el manejo del estrés de Mayo Clinic Healthcare en Londres (Inglaterra), Safia Debar, primero valida la experiencia de Denise de León, al afirmar que “el miedo a veces puede paralizar” y recomienda empezar por “reconectarse con las cosas que traen alegría y aquello por lo que hay que estar agradecido”.
Ante el desempleo “pueden surgir algunos temores reales en términos de finanzas, pérdida de identidad, cambio de circunstancias. Lo primero es reconocer lo que ha cambiado y trabajar para procesar las pequeñas cosas primero, si toda la situación parece demasiado abrumadora. Por ejemplo, lamentarse por las charlas diarias con una taza de café en el trabajo, en lugar de intentar procesar todo el asunto. Darle tiempo a este proceso”, recomienda Debar.
La especialista indica que con frecuencia, estos sentimientos de miedo son una parte de nosotros que necesita ser reconocida. “Reconoce que el valor es innato y no está relacionado con circunstancias externas, títulos laborales, patrimonio neto, etc. La construcción social nos lleva a creer que solo somos valiosos si somos de x o y manera. Hay que comprender que nuestros pensamientos determinan nuestra vida, así que en lugar de eso, cambia a creer que ‘la oportunidad adecuada está esperando’”, afirma Debar.
Y en el caso de que una oportunidad se presente o que se comience a buscar oportunidades laborales, la hoja de vida es parte fundamental en este proceso.
La gerente comercial en Escarh de Panamá, Cielo Nieto, da algunos consejos sobre qué información colocar en el currículum: “Detalle sus experiencias. Coloque sus estudios, cursos, diplomas y habilidades técnicas y blandas. Los idiomas, programas o software útil, que maneje. Tenga al día sus referencias laborales y personales. Si no tiene cartas de referencia de sus anteriores trabajos, asegúrese de tener esos contactos listos; son clave en el proceso de reclutamiento”.
Sobre qué no incluir, Nieto recomienda evitar poner información que pueda generar perjuicios a la hora de la selección. “No selfis, y si no tiene una foto formal, hay programas que pueden ayudar. Evite datos personales como cédula, estado civil o religión. Muchas empresas hoy en día buscan diversidad, así que eso no debería influir en tu candidatura. Y claro, ¡cuidar los errores gramaticales! Y lo más importante no mienta o coloque información falsa en su hoja de vida, de conocerse los detalles le descartaran y no le tomaran en cuenta para futuras vacantes”.
En cuanto a los errores más comunes que ve, están no colocar en el asunto del correo la posición para la cual están aplicando. “Esto interrumpe el adecuado flujo de búsqueda del reclutador para filtrar a todos los interesados, y puede que algunos correos ni siquiera se revisen por no seguir esa indicación, dejando a los candidatos sin esta oportunidad”.
También recomienda enviar el curriculum en formatos como PDF, evitar enviar links y agregar un texto en el cuerpo del correo. “Es como nuestro resumen profesional para decirle a la empresa por qué somos la opción ideal”, asegura Nieto.

