En medio de la crisis global de los cereales, mujeres del céntrico estado mexicano de Puebla participaron este domingo 7 de agosto en la icónica “carrera de la tortilla”, en la que corren kilómetros mientras cargan canastos de 1 a 5 kilogramos de este alimento para reivindicar su importancia en la cultura mexicana.
Esta carrera es una tradición peculiar de la comunidad de Santa María Coapan ubicada en el poblano municipio de Tehuacán y en su edición número 28 participaron alrededor de 300 mujeres entre niñas, jóvenes, adultas y adultas mayores.
Todas ellas se dieron cita desde temprano en la explanada del Palacio Municipal para realizar el pesaje de los canastos que contienen las tortillas, con la finalidad de que cada participante cuente con las especificaciones correctas de la convocatoria.
Las coapeñas deben asistir a este evento con la vestimenta tradicional que consta de un faldón (falda), blusa bordada, mandil, fajilla a la cintura y en la espalda un canasto con tortillas que se sostienen con un rebozo amarrado al cuello, y pueden ir descalzas o con huaraches.
La carrera, que es considerada Patrimonio Cultural de Tehuacán, cuenta con un recorrido de 4.5 kilómetros, saliendo desde la cabecera municipal hasta la comunidad que festeja el Festival del Maíz en los primeros días del mes de agosto.
Durante el recorrido, el público lanza porras, aplaude y da palabras de aliento a las corredoras que van pasando con su mayor esfuerzo, unas con más facilidad trotan en el asfalto caliente y unas más prefieren bajar el ritmo y caminar, ya que lo importante es acabar el recorrido y sentirse orgullosas de sus tradiciones y de dedicarse a la preparación y venta de tortillas.
En Santa María Coapan viven 9,900 mujeres de las cuales más del 50% se dedican a la preparación y venta de tortilla que es un producto básico en la alimentación de los mexicanos.
Antonio Dolores Hidalgo, presidente auxiliar de Coapan compartió con Efe que la carrera se suspendió durante dos años a causa de la pandemia por covid-19, por lo que este 2022 se retomó la tradición para honrar a todas las mujeres que se dedican a la preparación de este producto derivado del maíz.
Teodora Herrera de los Santos, participante de la Categoría Master compartió que es su tercera participación, debido a que se enamoró de esta tradición porque preserva la cultura de su lugar de origen.
