Quien observe hoy el entorno de la Asamblea Nacional de Panamá, encontrará un conjunto de edificios, estacionamientos, plazas y vías de circulación, que parecen haber formado parte del paisaje urbano desde siempre. Sin embargo, durante gran parte del siglo XX este sector tuvo una configuración muy distinta.
No deja de sorprenderme que un espacio relativamente tan pequeño (aprox. tres hectáreas), haya sido escenario de tantos acontecimientos tan importantes y terreno fértil en las luchas asociadas a la disputa por la soberanía panameña en la Zona del Canal.
El parque de la ciudad
El primer antecedente documentado corresponde al Parque de Lesseps, creado el 3 de enero de 1895 por disposición del gobierno departamental y ratificado meses después por la Cámara Legislativa. Estaba dedicado a rendir homenaje a Ferdinand de Lesseps, impulsor de la empresa francesa que intentó construir un canal interoceánico en Panamá.
En abril de 1903, cuando el istmo aún formaba parte de Colombia, la Asamblea Departamental dispuso erigir en ese mismo lugar una estatua al general Carlos Albán, fallecido durante la Guerra de los Mil Días. A partir de entonces el sitio comenzó a ser conocido como Parque Albán.
A pesar de que Panamá se separó de Colombia pocos meses después y de que la estatua nunca llegó a construirse, el nombre de Albán continuó utilizándose durante varios años. Finalmente, en 1906, el Consejo Municipal restituyó oficialmente la denominación de Parque de Lesseps.

Por aquellos mismos años, el sector adquirió una condición singular. Tras la creación de la Zona del Canal, el parque quedó situado del lado panameño, junto al límite que separaba ambos territorios. Del otro lado, en 1907, abrió sus puertas el Hotel Tívoli. El lugar pasó entonces a convertirse en un punto de encuentro entre la ciudad de Panamá y la nueva zona administrada por Estados Unidos.
Durante las primeras décadas del siglo XX, el parque consolidó su función recreativa. Incluso, en 1920 se introdujeron animales en cautiverio y el lugar comenzó a ser conocido como Parque Zoológico y Jardines de Lesseps, convirtiéndose en uno de los espacios públicos más populares de la capital.
La siguiente transformación ocurrió en 1928, cuando la Asamblea Nacional aprobó una ley que rebautizó oficialmente el sitio como Parque Roosevelt, en honor al presidente Theodore Roosevelt. Aunque el cambio quedó establecido legalmente, diversas fuentes posteriores continuaron utilizando el nombre De Lesseps, evidencia de que ambas denominaciones coexistieron durante algún tiempo.
Modificación de la frontera
Al norte del parque se encontraba Pueblo Nuevo de Calidonia, una comunidad cuya presencia todavía puede apreciarse en la cartografía de las primeras décadas del siglo XX. Con el tiempo, su desaparición dejó un amplio espacio abierto junto al límite de la Zona del Canal.
Los acuerdos territoriales formalizados mediante el Convenio Fábrega-Wilson de 1942 modificaron nuevamente la frontera en este sector. El espacio situado frente al Hotel Tívoli terminó adquiriendo una característica forma triangular y comenzó a ser conocido como Triángulo Shaler, en honor a James Shaler, figura vinculada a la Panama Railroad Company y a los acontecimientos separatistas de 1903.
A mediados del siglo XX, el Triángulo Shaler formaba parte del entorno del Hotel Tívoli. Allí funcionó durante décadas la Casa Club Tívoli de la United Service Organizations (USO), destinada al personal militar estadounidense. Sus estacionamientos también prestaban servicio a la terminal de autobuses de la Zona del Canal, que todavía hoy permanece como una piquera bastante activa.

La transformación de 1955
La modificación más profunda del sector ocurrió en 1955. Ese año la Asamblea Nacional autorizó una permuta de terrenos entre el Estado y el Municipio de Panamá que permitió destinar el antiguo parque a la construcción de una nueva sede para el poder legislativo.
El cambio no consistió simplemente en sustituir un nombre por otro. El antiguo parque fue dividido físicamente. Sobre una parte de sus terrenos se levantó el Palacio Justo Arosemena, inaugurado en 1956 como nueva sede de la Asamblea Nacional. El resto del espacio conservó su función pública y pasó a denominarse Parque José Antonio Remón Cantera, en memoria del presidente asesinado el año anterior.
Dos banderas frente al Tívoli
Mientras tanto, el Triángulo Shaler continuó formando parte de la Zona del Canal.
Sin embargo, la entrada en vigor del Tratado Remón-Eisenhower abrió una nueva etapa en las relaciones entre Panamá y Estados Unidos. En ese contexto, durante 1960 se acondicionó una explanada destinada al izamiento conjunto de las banderas de ambos países.
Ello ocurrió por primera vez el 21 de septiembre de 1960 y el lugar se convirtió rápidamente en un símbolo de las complejas relaciones entre ambas naciones.
De Shaler a Ascanio Arosemena
Los acontecimientos del 9 de enero de 1964 transformaron para siempre el significado de aquel lugar. El Triángulo Shaler fue uno de los escenarios de los enfrentamientos ocurridos a lo largo del límite de la Zona del Canal. Durante aquella jornada, el asta utilizada para izar la bandera estadounidense fue derribada y tuvo que ser reemplazada posteriormente. El sitio pasó a ser denominado como Plaza Ascanio Arosemena, nombre del primer panameño fallecido aquel día, aunque la denominación histórica de Shaler continuó utilizándose para identificar el lugar.

Una imagen satelital, captada a inicios de la década de 1970, permite apreciar la compleja superposición de espacios existente entonces: el terreno donde había estado el Hotel Tívoli (demolido en 1971), el Palacio Justo Arosemena, el Parque Remón Cantera y la explanada de las banderas. Era el resultado de décadas de transformaciones ocurridas a uno y otro lado de la frontera que todavía atravesaba el sector.
Poco tiempo después, la antigua explanada comenzó a utilizarse como estacionamiento de la Asamblea. Décadas más tarde, en 2010, ese mismo terreno sería ocupado por el edificio de oficinas que hoy forma parte del complejo legislativo.
Un paisaje construido por capas
Visto desde el presente, resulta difícil imaginar todo lo que llegó a coexistir en unas pocas hectáreas alrededor de la actual Asamblea Nacional. Pero bajo los edificios, estacionamientos, avenidas y plazas actuales permanece la huella de aquella antigua frontera entre Panamá y la Zona del Canal: un pequeño territorio donde convivieron un parque urbano, un zoológico, un hotel, una terminal de autobuses, una plaza para dos banderas, un parque conmemorativo y, finalmente, un complejo legislativo en expansión.
Las sucesivas modificaciones de nombres, usos y jurisdicciones terminaron por ocultar muchas de esas diferencias. Sin embargo, los mapas y fotografías históricas permiten reconstruir una evolución que refleja, en escala reducida, algunos de los procesos más importantes de la historia republicana de Panamá: la construcción del Canal, la existencia de la Zona del Canal, las disputas por la soberanía y el crecimiento de la capital.
El autor es creador de la cuenta @canalzonepty

