El cineasta disidente iraní Jafar Panahi, ganador del Oso de Oro al mejor filme en el Festival de Berlín de 2015, fue detenido ayer lunes en su país, según medios estatales, sumándose a otros dos directores arrestados.
Panahi es uno de los cineastas iraníes más premiados. Ganó el premio a mejor guión en Cannes en 2018 por Tres caras, tres años después de ganar el Oso de Oro en Berlín por Taxi Teherán.
Las autoridades ya habían detenido el viernes a Mohammad Rasoulof (también galardonado con el Oso de Oro en Berlín por La vida de los demás en 2020) y Mostafa Aleahmad, acusados de “alterar el orden público”.
Artista disidente, Panahi fue condenado en 2010 a 6 años de prisión y 20 años de prohibición para filmar o escribir guiones, viajar o hablar en los medios. Sin embargo, continuaba viviendo y trabajando en Irán.
Fue condenado por “propaganda contra el régimen”, tras haber apoyado el movimiento de protesta de 2009 contra la reelección del ultraconservador Mahmud Ahmadinejad a la presidencia de la República Islámica.
Panahi y Rasoulof también habían denunciado a mediados de mayo pasado, junto con otros directores y actores iraníes, la detención de varios de sus colegas.
La represión y la censura constituyen “una violación de la libertad de expresión” y “reducen al mínimo la seguridad de los cineastas”, denunciaron en carta abierta.

