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Dos voces, dos poetas

La Poesía, junto con la Música son, quizás, las más perdurables y profundas creaciones del ser humano. Allá donde habitamos en soledad, donde nos abismamos hacia las sombras, una melodía o un verso siempre salen al encuentro de nuestra cargada y angustiada existencia. Ambas, quizás sea el ritmo, consiguen pegarse a la memoria con facilidad. Y aunque no goce la Poesía del favor del gran público, no por eso deja de cultivarse con gran belleza y acierto en nuestro país.

Dos voces, dos poetas panameños, van sumando a sus obras, quizás no todos los lectores que quisieran y se merecen (los premios son otra cosa y no suelen dotar de lectores), pero sí poemarios que van haciéndoles un lugar serio y específico dentro del panorama literario de nuestro país.

Dos poemarios, Late afuera y Panamá bajo la lluvia, dos obras de senderos remotos pero que se cruzan en el punto más importante dentro de la literatura: la belleza. Late afuera, de David Ng (Panamá, 1985) impacta, sobre todo por la capacidad que tiene de tomar el cambio paulatino del cuerpo de una mujer que va a traer al mundo un hijo, y rastrear la transformación biológica y afectiva de los protagonistas.

El poeta ha sido capaz de develarnos la ternura detrás del vértigo de la espera, no solo la femenina, sino también la del hombre, de la que pocas veces se escribe, volcando toda su voz poética para que experimentemos, poema tras poema, del lento devenir del nuevo ser que ya palpita en el vientre («Tu vientre/era la medida del querer que aumentaba por dentro:/escapaba de ropajes se vestía de la palabra/sí»), que reforma escenarios, personajes e historias, para hacer crepitar la ternura de la mirada de un hombre sobre el cuerpo de una mujer que se transforma por la vida que la habita, y ese es el secreto del impacto mencionado: la ternura llevada a la imagen, al ritmo.

Panamá bajo la lluvia, de Melitón Robles (Panamá, 1960) hace en esta obra una poesía fotográfica, no de píxeles, sino de la de la vieja escuela, de revelado en cuarto oscuro y “casi” en blanco y negro. Si Ng canta la vida que llega, Robles nos sitúa ante espacios vitales que asombran por su intensidad imaginativa, a veces de arrebato extático o locura transitoria, de grises de una intensidad de proporciones quijotescas. Tiene momentos fascinantes, como el poema que abre el libro, Amistad poco común («Algunas noches sueño que mi mejor amiga es una cabra»), o de una profunda nostalgia, como en el poema Despedida («Cuando/pasen los años,/seremos pisadas de vidrio en una playa,/erosionadas por olas en su propia vejez./Un istmo de estrellas vagas cremándose/en la noche»), o descarnados, como la mirada que sugiere el poeta en Panamá bajo la lluvia, el poema que da título al libro.

Ambos poetas manejan una mirada distinta del tema ya bastante manido de la identidad patria y la dirigen hacia lo cotidiano, transitan camino de lo doméstico y conocido para andamiar una escritura que aspirar a atraer sobre sí un diálogo con lo universal, con lo hiperconectado: ambos poemarios pueden leerse en Buenos Aires o Lisboa: interpelan al lector en tanto persona, laten al ritmo de lo cercano, sin que esto signifique descuido del oficio. Tanto NG como Robles, ellos y un puñado más de poetas, están escribiendo la vida, la centralidad de lo humano, bajándose de los pedestales “clásicos” (dicho esto en el peor sentido, tanto creativa como críticamente) para ampliar la perspectiva creativa de nuestra poesía, tantos años encerrada en los mismos motivos.

Celebramos la llegada de ese tipo de obras que, aunque no sean recientes y sus autores lleven años publicando, hace falta que las comentemos, recomendemos y sigamos hablando de ellas y de sus autores, que están moviendo la literatura panameña hacia un camino de excelencia (quizás no lleno de las los fastos y premios que cada vez más cada uno se inventa para ponerse en un pedestal), que están haciendo su obra en Panamá a pesar de todo, con la paciencia de oficio de los verdaderos escritores. David NG y Melitón Robles merecen nuestra atención, lectura y atenta interpretación de su poesía, buscando mecanismos para compartirla y disfrutar de ella.

El autor es escritor.


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