Rubén Blades Bosques y Anoland Bellido de Luna eran amigos de un excelente percusionista de nombre Anel Sanders. Fue este músico quien le regaló a la familia un disco de vinilo del grupo vocal brasileño Jongo Trío.
Fue escuchar aquello para que, al hijo de esta pareja, el joven cantautor Rubén Blades, se le abrieran las orejas y la imaginación como nunca. “Ya conocía de Chico Buarque y a Elis Regina, pero el Jongo Trio, con temas como Terra de Ninguem y Menino das Larhanjas me hicieron consciente de que la música podía tener un contenido social, un componente urbano, más allá de lo romántico”.
Esa presencia brasileña le permitió al futuro abogado y activista social tener una sonoridad capaz de cantar las historias más tristes con un ritmo que pone a bailar hasta a la persona que tiene dos pies izquierdos.
Un ejemplo de esa simbiosis es El Padre Antonio y su Monaguillo Andrés que aparece en el mítico álbum Buscando América. “La canción la escribí en un tono mayor. Es un recurso que intenta explicar que la vida es una combinación de alegría y dolor y que el bien siempre vencerá al mal, no importa cuán desesperante sea nuestra situación. El tono mayor conlleva optimismo. Los tonos menores denotan tristeza, o pesimismo”.
Gran Manzana
Cuando Rubén llega a Nueva York en 1969 en busca de abrirse camino como artista, recuerda que el oyente promedio gringo y latino “sabía poco o nada” de los sonidos brasileños.
“Willie Colón sí estaba informado”. Esa presencia la pueden escuchar en temas como Cua cua ra (Baden Powell y Paulo Pinheiro), Usted Abusó (Marques Pinto y Figueiredo) y ¿O qué será? (Chico Buarque). “El mejor conocedor que encontré fue el extraordinario compositor puertorriqueño Catalino Tite Curet Alonso (autor de clásicos como Periódico de ayer y De todas maneras rosas)”, resalta Rubén, quien ofrecerá un concierto este 7 de diciembre en el Hotel Sheraton Grand Panamá con la Big Band de Roberto Delgado. Las puertas abren a las 7:00 p.m. y el show iniciará a las 9:30 p.m.
Seis del Solar
Brasil también ejerció una influencia poderosa cuando Rubén trabajó con Seis del Solar, un colectivo cuya base rítmica eran el sintetizador, el bajo, el vibráfono, el piano y la sección rítmica.
Con ellos hizo álbumes emblemáticos como Buscando América (1984), Escenas (1985), Agua de luna (1987), Antecedente (1988) y Amor y control (1992).
“Brasil fue un punto de referencia continuo en términos musicales, igual que lo fueron Cuba, Puerto Rico y New York”, comenta el compositor de El Cantante.
Cuatro grandes
En cuanto a calidad musical se refiere, Rubén asocia al país sureño con leyendas como Chico Buarque, Gilberto Gil, Viniciuis de Moraes y Caetano Veloso. “Todos fueron y son mis inspiraciones. Los he conocido a todos personalmente, menos a Buarque”.
Este cuarteto le brindó una lección: “los que verdaderamente son iconos hablan con modestia, reconocen la contribución de otros y se mantienen siempre aprendiendo y con curiosidad”.
De Gil grabó Háblame de Oriente en su álbum Mundo por el que recibió un Grammy como Best World Music Album y un Grammy Latino como Mejor Álbum de Música Tropical Contemporánea. “Fue la primera canción de Gilberto traducida al español según él me dijo. Fue un honor el haber podido hacerlo y solo espero haberle hecho justicia a una composición tan bella”.
Boca Livre
Fue en Mundo cuando el grupo coral brasileño Boca Livre graba por vez primera un tema en castellano. Los conoció por conducto de Nano Alemán, miembro del grupo panameño Son Miserables. “Llegué a ver a Boca Livre actuar en New York en un club y aunque ellos no me conocían les pedí que consideraran participar en Mundo. Luego de hacerlo hicimos una gira por Estados Unidos que fue muy bien recibida”.
La experiencia de compartir estudio con Boca Livre se repite cuando Rubén y ellos interpretan temas inmortales del panameño en los discos Pasieros (en español) y Parceiros (en portugués), ambos de 2022.
“Son unos músicos fabulosos y buenas personas. Agradezco que me hayan podido cumplir mi sueño de grabar con un grupo vocal brasileño. Era mi deseo desde que a los 18 años oí al Jongo Trio”, plantea emocionado.
Les dio el timón del proyecto. “Boca Livre decidieron cuáles canciones querían grabar. Se lo dejé a su elección. También seleccionaron a los traductores para la adaptación de cinco de las canciones al portugués que están incluidas en Parceiros”.
En noviembre pasado Pasieros obtuvo una nominación al Grammy Latino en la categoría Mejor Álbum Pop Latino. “Los arreglos vocales y musicales estuvieron a cargo de Boca Livre y Mauricio Maestro. Ellos adaptaron las canciones básicamente siguiendo la línea del original. Lo que hice fue seguirlos y aportar lo que sé. En algunas canciones doblar una voz quizás, pero más que nada fue reaccionar a lo que ellos planteaban musicalmente”.
Aprovecho para preguntarle lo que sintió cuando la Universidad de Harvard (donde hizo una maestría en Derecho) le rindió honores en 2020 y cuando fue seleccionado en el 2021 Persona del Año por los responsables del Grammy Latino.
“Es halagador que otro considere nuestro trabajo especial, al punto de anunciarlo a través de ceremonias públicas, pero eso no es lo que me anima a componer o a cantar. Solo aspiro a que mi trabajo haga al que lo escucha sentirse mejor, o que lo ayude a comprender la situación en que vive. Hay gente mejor que yo cuyas contribuciones y talentos nunca son reconocidos. Agradezco los reconocimientos, pero a la vez me intimida la atención y me hacen sentir incómodo”, admite.
Televisión
Rubén se mantiene activo en la televisión estadounidense con la serie Fear The Walking Dead, en la que ha encarnado a un agente de la CIA altamente letal.
En este programa, sobre un futuro post apocalíptico dominado por zombies, encarna a Daniel Salazar. “El personaje sigue vivo, contrariando a los pronósticos y a pesar de las calamidades que a diario experimenta. Estamos rodando nuestra octava temporada, quizás la final, aunque la serie se ve actualmente mundialmente en 131 países”.
Proyecto
De regreso al pentagrama. Rubén elabora en estos momentos la segunda edición del disco Paraiso Road Gang, con Luis Enrique Becerra como coproductor, así como miembros de la Big Band de Roberto Delgado.
Este material discográfico tendrá espacio para artistas invitados. Entre ellos, su esposa, la cantante y actriz norteamericana Luba Mason. “Otro tema lo hicimos con el grupo de Ceferino Nieto y otra cantando con Nando Boom (ambos de Panamá), en un reguetón con una letra que explica la conexión que hay entre tres de mis canciones. Estamos, además, preparando otro álbum de salsa y swing, con la Big Band de Roberto Delgado y puliendo un álbum en directo basado en un concierto que hicimos en Puerto Rico meses atrás también con la banda de Roberto”.


