El festival anual de la nieve de Sapporo, la capital de la prefectura japonesa Hokkaido, en el norte del país, reabrió este sábado al público tras tres años de pandemia con 160 esculturas en exhibición.
El evento, uno de los mayores y más populares festivales de invierno de Japón, cuyo origen se remonta a 1950, retornó al formato habitual en persona tras haberse celebrado durante dos ediciones en uno digital como medida preventiva por la covid-19.
”Ha estado bien ver las esculturas de nieve en persona”, dijo en declaraciones a la agencia local de noticias Kyodo Midori Kojima, de 40 años, una residente de la ciudad de Eniwa, a unos 27 kilómetros de Sapporo, que asistió al festival todos los años hasta que cerró al público por la crisis sanitaria.
Kojima se desplazó junto a su familia hasta esta edición del festival, que se prolongará hasta el 11 de febrero.
”Mis hijos también han disfrutado viendo las esculturas de personajes de anime”, añadió la japonesa.
Entre las esculturas esculpidas este año hay una réplica de 12 metros de altura del nuevo estadio del equipo local de béisbol, los Nippon Ham Fighters, o de Embley Park, la residencia de invierno en Reino Unido de Florence Nightingale, considerada la precursora de la enfermería moderna, en homenaje a la labor del personal sanitario.
Como medida preventiva frente a la covid-19, los organizadores no instalaron este año casetas para comer y beber y se desplegó personal de seguridad para guiar a los visitantes y evitar congestiones.