El Rey Felipe VI instó a “afianzar” el español de la mano de las nuevas generaciones de hablantes del idioma que, dijo, “goza de buena salud”, al destacar que existen cerca de 600 millones de hablantes en todo el mundo (nativos, potenciales y en fase de aprendizaje), y casi 24 millones de estudiantes.
Así lo aseguró ayer en el brindis que realizó durante el discurso que ofreció en el Patronato del Instituto Cervantes (Madrid), que se celebró en el Palacio Real de Aranjuez.
El Rey sugirió que el Cervantes debe proyectarse como una casa “virtuosa” para que sirva de ejemplo y referente; a la par que “humilde, pero consciente de su potencial”. “No debe ser independiente o ajena a quienes la hablan, que son quienes la construyen; ni vana de palabras en sus múltiples acentos. Ni tan original, que no nos reconozcamos en ella, ni suntuosa, que desvíe nuestra atención de sus vigas y cimientos”, afirmó Felipe VI.
Al respecto, personalizó en las nuevas generaciones, a las que llamó a disfrutar de una cultura dinámica y expansiva con un peso hegemónico en el mundo, junto con la anglosajona, y también para que contribuyan y sean protagonistas del castellano en los avances en relación con la ciencia y la tecnología.

