Los desafíos emocionales de los cuidadores frente a las enfermedades degenerativas son puestos en los reflectores de Victoria, la novela con la que la escritora coclesana Eyra Ibarra hace su debut en la Feria Internacional del Libro, de 26 al 29 de agosto en Atlapa.
Conocida por su activa labor en el rescate de animales desamparados, Ibarra da un salto a la narrativa con una obra de calidez humana que confronta al lector con una realidad social impostergable: el cuidado y la atención que se le debe a la población adulta mayor.
Una batalla contra el tiempo y el olvido
Victoria narra la historia de Lorelei, una joven cuyo mundo se paraliza al enterarse de que su abuela —la mujer que la crió y le enseñó a apreciar los pequeños gestos de la vida— padece una enfermedad degenerativa que avanza sin tregua.
Ante el devastador diagnóstico, la protagonista decide transformar su rutina en una lucha frontal contra el desgaste físico y mental, convirtiéndose en el pilar de un viaje donde la esperanza es el último refugio.
A través de una prosa íntima que entrelaza la realidad con la ficción, la autora se adentra en el complejo territorio emocional de quienes asumen el rol de cuidadores.
La trama expone con crudeza y empatía los conflictos internos de la protagonista —como el miedo a la pérdida, la culpa por tomar un descanso y la rabia ante lo inevitable—, al tiempo que denuncia barreras externas muy comunes en la sociedad actual: la incomprensión familiar y la fría burocracia del sistema sanitario.
Un espejo de la resistencia humana
Más allá del dolor que implica el deterioro de un ser querido, la obra de Ibarra se perfila como un homenaje al amor incondicional que no se rinde y a la fortaleza silenciosa de aquellos que eligen acompañar a los suyos hasta el último suspiro.
Con este lanzamiento, la escritora dijo buscar abrir un espacio de reflexión en la agenda cultural sobre la empatía intergeneracional.


