El catedrático de Geografía Física de la Universidad de Valladolid (UVA) Enrique Serrano participó en la primera fase para conocer si el retroceso de los glaciares del Ártico es natural o se debe al cambio climático.
El proyecto, en el que participó durante el mes de julio, denominado Neoartic, Reconstrucción de neoglaciares, oscilaciones y variabilidad del clima en Greenland e Iceland, está liderado por la Universidad de Barcelona, en el marco del Programa Polar Español, cuenta con la financiación del Ministerio de España de Economía y Competitividad, y tiene como principal objetivo estudiar las tendencias climáticas recientes en Groenlandia.
En la campaña de este verano han participado investigadores de la Universidad de Barcelona, CSIC, Creaf, Universidad de Santiago de Compostela, Universidad de Valladolid, Centro Européen de Recherche et de Enseignement de Géosciensces del Environnement (Francia) y Universidad de Laval (Québec).
Los investigadores trabajaron en esta primera fase en la cartografía del retroceso glacial reciente y pasado, y obtuvieron muestras de sedimentos dejados por los glaciares, recolectaron testigos de sedimentos del fondo de los lagos y muestras de suelos y aguas en los márgenes del casquete glacial.
El trabajo del investigador de la UVA se centra en las investigaciones llevadas a cabo por el equipo dedicado a la geomorfología, mientras que un segundo se orienta al estudio de los lagos. El equipo está a la espera de recibir las muestras para empezar a analizarlas en el laboratorio para explorar los avances y retrocesos de los glaciares como respuesta a la variabilidad climática de los últimos milenios, así como caracterizar los cambios geoecológicos que se están dando en los suelos, aguas y vegetación en los márgenes recientemente deglaciados del casquete de Groenlandia.
A través de un dron utilizado en la investigación, los investigadores comprobaron la aparición de numerosos lagos y lagunas como resultado de este deshielo.

