El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina, en conjunto con investigadores alemanes, descubrió recientemente los restos del cráneo de un pequeño probainognathio –que nunca antes había sido conocido–, el cual fue descubierto en los afloramientos de la Formación Los Colorados en el Parque Nacional Tampalaya, de la provincia de La Rioja, Argentina.
Tessellatia bonapartei es el nombre por el cual se decidieron los investigadores para bautizar a esta nueva especie. Tessellatia deriva de la palabra latina tesella, que alude a las distintas partes que componen un mosaico y que hacen referencia a las variadas características presentes en este animal, mientras que la segunda parte del nombre otorgado a esta especie bonapartei es un homenaje al investigador del Conicet, doctor José Fernando Bonaparte, quien se constituyó en uno de los grandes impulsores de la paleontología de vertebrados en Argentina, de acuerdo al investigador del organismo Leandro Gaetano, citado en una nota de prensa.
Una de las características de este estudio –publicado en la revista Scientific Reports y que llama la atención de los científicos– es que si bien el animal tiene una dentición propia de las formas derivadas entre los cinodontes del Triásico y Jurásico, el largo del paladar resultó ser más corto de lo esperado, así como la conexión de los huesos que forman el interior de la órbita, que son propios de formas basales.
La fragilidad de los huesos de la especie hallada obligó a los investigadores a utilizar tecnología de las tomografías computadas por rayos X y posteriormente con neutrones. Los estudios llevados a cabo por ambas modalidades fueron realizados, en primera instancia, en Bariloche, Argentina y luego en Alemania con el Instrumento Antares del Forschungs-Neutronenquelle Heinz Maier-Leibnitz de la Universidad Técnica de Múnich.
“Mediante estas tomografías, aún poco usuales en paleontología, fue posible estudiar desde la anatomía del cráneo, la mandíbula y la dentición. Además, se pudieron analizar estructuras que no hubieran sido accesibles de otro modo, como el reemplazo dentario y el recorrido de algunos nervios craneanos en el hocico, que sugieren la presencia de vibrisas”, agregó Gaetano en la nota de prensa del Conicet.
Un trabajo científico que pone el foco en el territorio sudamericano en lo que se refiere al descubrimiento de los organismos que habitaron la Tierra desde hace millones de años.

