Para mantener la llama encendida en la relación hay que ser intencional en la pareja. Personalmente creo que además del amor y el respeto, que son vitales dentro de las relaciones, también es importante una visión en común, valores morales compatibles e inteligencia erótica.
Los valores morales forman las bases de la relación; si para ti es importante el valor fidelidad y para tu pareja no, va a haber problemas de base que pueden ser difíciles de solventar. Por otra parte, la visión les permite dirigirse hacia adelante en una misma dirección, porque si uno de los dos quiere la casa con la cerca blanca, el perro y los niños y el otro viajar por el mundo de mochilero, es posible que el que tenga que sacrificar su visión se frustre y eso afecte la relación.
Y por último, la inteligencia erótica. Contrario a lo que se pensaría, inteligencia erótica no es que te sepas todas las posiciones del Kama Sutra ni que tengas sexo diez veces al día todos los días. Se trata de la capacidad de gestionar el deseo sexual dentro de los retos de la vida diaria.
Cuando te encuentras en una relación a largo plazo, es muy probable que tengan situaciones difíciles como pérdida de un trabajo, mudanza, el nacimiento de los hijos, estrés laboral, pérdida de un familiar, enfermedades y por qué no, hasta una pandemia. Cuando eso pasa, muchas personas dejan de priorizar el sexo para abocarse a resolver el tema y muchas veces, cuando pasa mucho tiempo, se abre una brecha que en ocasiones puede ser difícil cerrar, dejando a ambos miembros de la pareja desconectados y pensando “¿Cómo pasó esto?”
Para que esto no te suceda debes estar presente en la relación, identificar de manera temprana cuando algo no está funcionando, abrir conversaciones incómodas y tomar decisiones difíciles.
En 2020 hice el primer TED talk en español sobre inteligencia erótica y allí contaba que esta se basa en cinco dominios (de acuerdo con el Institute for erotic intelligence):
