La fachada de la Casa Blanca se iluminó con los colores del arcoíris para celebrar el histórico fallo del Tribunal Supremo que legaliza el matrimonio homosexual en Estados Unidos.
El fallo, divulgado el pasado viernes 9 de diciembre, puso fin a las prohibiciones a las uniones entre parejas del mismo sexo en 14 estados.
Cuatro días después, el presidente Joe Biden firmó una ley aprobada por el Congreso que blinda a nivel federal el matrimonio interracial y entre personas del mismo sexo, un triunfo en la lucha por la igualdad que habría sido inimaginable hace solo unos años.
La ratificación se produjo en el jardín sur de la Casa Blanca en un ambiente festivo y con 3 mil asistentes. Al inicio del evento, el cantante Sam Smith interpretó Stay With Me y Cyndi Lauper emocionó al público con True Colors, himno de la comunidad gay.
Biden intervino al final del acto y, mientras el público hacía fotos con sus móviles, firmó sonriente la ley.
“Decidir con quién se casa uno es una de las decisiones más personales que se puede tomar”, afirmó Biden, quien argumentó que el matrimonio debería reducirse solo a dos preguntas: “¿A quién ama usted?” y “¿Será usted fiel a la persona que ama?”
“Esta ley reconoce que cada uno debe tener el derecho de responder a esas preguntas por uno mismo, sin la interferencia del Gobierno”, declaró.

