“Simon Sebag Montefiore hace que la historia sea para todos”. Así lo definió Guillermina de Gracia, antropóloga y museóloga panameña, cuando presentó al escritor durante un conversatorio que se llevó a cabo dentro de la programación del festival Hay Fórum Ciudad de Panamá.
Este historiador británico estuvo en la ciudad capital para presentar su libro El mundo: una historia de familias (Editorial Crítica). “Antes de escribir este libro, no sabía si podría contar la historia del mundo a través de las familias. Yo quería poner a la gente en el centro de la Historia”.
Para Simon Sebag Montefiore, “la familia lo es todo, es la unidad básica de nuestra evolución. Quería escribir un libro que fuera una verdadera historia global. Me he pasado durmiendo poco y comiendo poco durante tres años para lograrlo”.
Para ordenar sus ideas y sus hallazgos modificó su hogar y sus horarios de trabajo para avanzar en esta aventura. “Llené la mesa de la cocina de la casa de documentos y libros”.
Definió como una locura el proyecto de redactar e investigar esta voluminosa obra, ya que la construyó de lleno en su mente y en sus manos durante la pandemia.
Cuando le comentó a su mamá la empresa a la que se iba a enfrentar, el consejo inicial de su progenitora fue que desistiera de eso porque era un reto mayúsculo el que deseaba emprender y que el tiempo no le iba a dar tregua, pero luego el coronavirus encerró al mundo. Por lo que sobraron horas libres para Simon Sebag Montefiore, y de paso, les dio descanso a las preocupaciones de su madre. “Cuando empecé no pensé que fuera posible lograrlo porque hay familias en todas partes. Cada historiador se enamora de sus personajes de estudio”.

En su caso reafirmó que “la familia lo es todo”, comentó ante un nutrido grupo de asistentes que se dio cita en el Museo del Canal Interoceánico en el marco del festival Hay Fórum Ciudad de Panamá, que organizó 15 actividades de diversas temáticas durante el 23 y 24 de enero.
Confirmó que el peso de la mujer en la familia ha sido enorme a lo largo del tiempo, aunque el patriarcado no ha hecho fácil la tarea de hacerlas más visibles.
“Las familias siempre reflejan la moralidad de la época. En la Antigüedad las mujeres se quedaban en casa, eran la que cuidaban los hijos. Hay muchas mujeres olvidadas que fueron relevantes. Por ejemplo, hubo seis Cleopatras antes de la Cleopatra que todos conocemos. En el libro resalto a muchas de ellas”, planteó quien estudió Historia en el Gonville & Caius College de Cambridge.
En otro orden de ideas, indicó que “una familia con poder no necesariamente contradice a la democracia”. Citó el caso positivo en la clase política de Estados Unidos del clan Kennedy durante el siglo XX. “En países donde no hay monarquías, es donde surgen más las familias políticas poderosas como ocurre en Estados Unidos con los Bush y los Trump. A veces la evolución de las familias y de las naciones son similares”.
La obra sobre Stalin
Simon Sebag Montefiore ha escrito sobre Rusia para el Sunday Times, el New York Times y el Spectator, entre otros medios de comunicación social.
Esa noche en el Museo del Canal Interoceánico recordó que cuando publicó su libro Llamadme Stalin: la historia secreta de un revolucionario, el líder ruso Vladimir Putin se molestó por el contenido de esta obra.
En aquella ocasión le dieron acceso a muchos documentos que antes estaban resguardados. “Ser historiador puede ser un oficio peligroso. Porque ser historiador es ser un cuestionador de la verdad oficial. La Historia siempre está viva, no es un oficio del pasado y siempre está en peligro porque debe resistir a las ideologías. Debemos ser valientes. Pongo como ejemplo los conflictos que hoy están ocurriendo en Gaza y en Ucrania. Hay muchas mentiras en torno a esos conflictos”.

