Hay historias que nacen para ser contadas, escuchadas y sentidas con el corazón. Que se vuelven parte de una generación y poco a poco se van ganando a las generaciones que van llegando. Una de ellas se encuentra en el libro El color púrpura (1983), de la escritora estadounidense Alice Walker.
Una novela que narra las vicisitudes que viven las hermanas Nettie y Celie, que anhelan reencontrarse mientras luchan contra el abuso hacia las mujeres y la comunidad afroamericana en los Estados Unidos de la primera mitad del siglo XX.
Ganadora de un premio Pulitzer (1983), la historia ha sido llevada al cine por el director Steven Spielberg en 1995 y se espera el estreno de su nueva versión por el director Blitz Bazawule este 2023. Además, de contar con adaptaciones teatrales como la que presentó la compañía Signature Theatre en Washington en 2022, encabezada por la actriz Nova Payton en el papel de Celie.
Con este rol, Payton ganó el Helen Hayes Awards este 2023, pero más allá del reconocimiento se llevó el aprendizaje que le dejó una “mujer fuerte”. “Realizar este papel fue muy desafiante”, confiesa la actriz en una entrevista para La Prensa, ya que como cuenta a un inicio el papel no iba a ser para ella, pero por motivos de la pandemia por Covid - 19, obtuvo el papel principal, en el que trabajó por tres años que duró la producción.
Para ella, a pesar de todo lo que le toca vivir y padecer a Celie, la ve como una sobreviviente. “Le tocó pasar por muchas cosas, pero lo más importante es que ella encontró la forma de decir: basta. Sin importar lo que dijeran o hicieran los demás, ella descubre que es suficiente para sí misma”.
Esta narración, que juega con la crudeza y la belleza, es para Payton en parte sobre cómo la comunidad afroamericana persevera “Yo lo veo como pasando por el fuego, haciendo alquimia y convirtiéndolo en oro puro”.
Para la actriz, que también ejerce como docente universitaria, la lección más importante es la perseverancia. “Siempre le digo a mis estudiantes que pueden empujar sus límites para traspasarlos. Y le enseño a mis hijos a pedir lo que necesitan, o les corresponde, sin sentir pena o vergüenza por pedirlo”, explica Payton, dejando claro el mensaje de que “el amor no es simplemente una palabra, sino una acción que debemos demostrar con hechos”.

