En los últimos años, para algunas personas las mascotas han pasado a ocupar un rol similar al de los hijos en muchas familias. Este cambio cultural, que ha sido observado en diversas partes del mundo, ha redefinido las relaciones entre los seres humanos y sus animales, que pasaron de ser simplemente de compañía a ser considerados parte de la familia.

En España, uno de los países con la tasa de natalidad más baja del mundo, tener hijos se ha vuelto una aspiración difícil de cumplir. Según cifras oficiales de 2021, en este país hay más perros (9.3 millones) que niños menores de 15 años (6.7 millones).
La falta de estabilidad laboral, los salarios bajos y la difícil conciliación entre la vida profesional y personal, estarían llevando a los millennials a elegir entre tener una mascota o un hijo.

De igual forma, en Estados Unidos, según una encuesta realizada por la firma JWT Intelligence, el 89% de los estadounidenses solteros y el 91% de los que viven en pareja consideran que sus mascotas son “hijos de hecho”.
Panamá no escapa de esta realidad. La tasa de crecimiento de la población, pasó de 2.00 entre 1990 y el 2000 a 1.84 entre 2000 y 2010, para luego seguir bajando a 1.4 entre el 2010 y el 2023.
Se espera que esta tendencia se mantenga en los próximos años porque es consecuencia de la disminución de la fecundidad promedio, que –aunque leve- bajó de 2.3 a 2.00 hijos por mujer.
Esto se refleja en los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec) durante el 2022, donde se registraron 63,920 nacimientos vivos, con una tasa de natalidad de 14.5 nacimientos por cada mil habitantes.
Al comparar la cifra absoluta con la del año anterior, se observó una disminución de 3.9% con una tasa de natalidad de 15.3 nacimientos por cada mil habitantes durante el 2021.
Durante la conferencia de prensa semanal del presidente José Raúl Mulino, el jueves 19 de septiembre, el mandatario afirmó que “los panameños hoy en día tienen menos hijos. Muchos cambian los hijos por los perros. Y el perro no cotiza”, lo que ha generado el debate en redes sociales a favor y en contra de dicho comentario.
Mulino intentaba explicar de forma coloquial que cada vez hay menos personas cotizando en los sistemas de pensiones, porque los nacimientos se fueron reduciendo en el tiempo, lo que afectó al programa solidario de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), en el que los trabajadores más jóvenes financian las pensiones de los que ya están en edad de retiro laboral.
Le preguntamos a los lectores de La Prensa sobre este tema y esto fue lo que nos respondieron:


