La teoría predominante sobre la formación de los planetas es que surgen cuando su estrella alcanza su tamaño final, pero un nuevo estudio aporta pruebas sobre que ambos de que crecen a la vez.
Para llegar a esta conclusión, un equipo encabezado por la Universidad de Cambridge (Reino Unido) analizó un tipo de estrellas enanas blancas a las que se refieren como “contaminadas” y publican sus resultados en Nature Astronomy.
La investigación cambia lo que se sabe sobre cuándo se forman lo sistemas planetarios, incluido el nuestro, lo que podría resolver uno de los mayores misterios de la astronomía, según el equipo.
A día de hoy, la ciencia tiene una idea bastante clara de cómo se forman los planetas, pero no tanto de cuándo: si lo hacen cuando su estrella madre aún está creciendo o millones de años más tarde.
Una cuestión a la que ha tratado de dar respuesta el equipo encabezado por Amy Bonsor, del Instituto de Astronomía de Cambridge, estudiando las atmósferas de las estrellas enanas blancas -los antiguos y débiles restos de estrellas como nuestro Sol- para investigar los componentes básicos de la formación de planetas.
El interior de los planetas suele estar fuera del alcance de los telescopios, pero una clase especial de enanas blancas tiene atmósferas normalmente limpias.
