Una delicada historia de amor y también de soledad es lo que propone Love Life, un filme del japonés Kojo Fukada que compite en la sección oficial de Venecia y que el realizador ha construido a partir de una conocida canción del mismo nombre grabada en el álbum Love Life, lanzado por el músico Akiko Yano en 1991.
Hace cuando menos 15 años que el realizador pensaba que en la letra de esa canción había una película por hacer y el resultado es este Love Life, que ha gustado pero no entusiasmado en Venecia.
Una historia sobre una pareja – Taeko (Fumino Kimura) y su esposo Jiro (Kento Nagayama)– que pierde a su hijo por un accidente doméstico. Pero la película no se centra en la tristeza, sino “en la soledad” y “en la incapacidad de compartir el dolor”, explicó el realizador en una rueda de prensa.
Una película que llega en un momento muy adecuado por el “aumento de la distancia entre las personas y entre las naciones provocado por la pandemia” de la covid-19, agregó Fukada.
Love Life comienza con la vida apacible de una pareja, que vive con Keito, el hijo del primer matrimonio de la mujer. La celebración de un cumpleaños, las relaciones de la pareja con los padres de él y el crecimiento del niño marcan una realidad casi idílica, con un estilo de narración ligero que cambia radicalmente con el fallecimiento de Keito.
El objetivo del realizador, como hace con todas sus películas –como Kantai (2010) o A Girl Missing (2019)– es buscar lo universal en sus historias locales.
“Los filmes para mí son ventanas sobre culturas diversas”, dijo Fukada, quien destacó que dado que “los japoneses en el mundo somos una minoría, es importante que los realizadores japoneses mostremos a través del cine las características y las historias de nuestro país”.
El film se estrenará en Japón este viernes el 9 de septiembre y en Norteamérica durante el Festival Internacional de Cine de Toronto el lunes 12 de septiembre.
