La ciudad de Dublín acoge este miércoles el estreno “irlandés” de la obra de teatro Magüi Mira Molly Bloom, en la que la actriz y directora española Magüi Mira da vida en un monólogo muy personal al inolvidable personaje creado por James Joyce en la novela Ulises.
Es la misma Molly indomable que Mira ya encarnó en 1980, pero desde una perspectiva actual “en la que hay mucho de mí”, explica la dramaturga sobre una función en la que ha comprimido las 24,000 palabras del último acto de este clásico de la literatura, escrito sin puntos ni comas, en un soliloquio de 7,300 que codirige con Marta Torres.
“El resto se ha quedado en el libro y eso es ya una decisión que tomo yo por el lector que no lee el capítulo entero, que no ve encarnado en mí las 24,000 palabras, sino las que Marta y yo hemos decidido, y ahí ya hay mucho de mí”, señala Mira, de 78 años.
Desde la cama de hierro imaginada por Joyce, la artista dará voz en el escenario del teatro dublinés Smock Alley a la Molly que en una noche de insomnio deja volar sus sus deseos más inconfesables, su relación con el sexo y, por supuesto, sus insatisfacciones como “mujer sola”, recuerda Mira.
Y lo hace con fidelidad al estilo de un libro que en su día, hace ya un siglo y más allá de su carácter innovador y experimental, escandalizó y fue tachado de obsceno.
Después de releer “hace tres o cuatro años” su Molly de 1980 descubrió con sorpresa que ya no es el texto de Joyce el que escandaliza, sino la vigencia de las emociones de su protagonista.
