“Si a las mujeres no indígenas les cuesta luchar contra el patriarcado, ahora imagínense a nosotras” puso sobre la mesa la investigadora social Toribia Venado Venado, durante el panel: ‘Conversatorio pasos firmes en igualdad de género y salud femenina’, organizada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) en Panamá.
Junto a Venado, estuvieron las igual lideresas indígenas ngäbe, la presidente de la asociación de mujeres ngäbe (Asmung), Gertrudis Sire y la intérprete intercultural, Eira Carrera, quienes hablaron sobre los distintos problemas por los que atraviesan las mujeres indígenas, en especial las mujeres ngäbe, como derechos reproductivos y la equidad de género en sus comunidades.
Para Venado, uno de los principales problemas por lo que atraviesan las mujeres ngäbe buglé es la desigualdad de género, que se extiende desde el núcleo familiar, abarcando su empoderamiento económico, su formación académica, pasando por “la agresividad y la violencia están pasando desapercibidos”, hasta la participación política que tengan las mujeres, “porque no hay paridad”.

Justo por esa línea, llegó el comentario de Venado, ya que como comentó la presidente de Asmung, su trabajo en las comunidades muchas veces debe comenzar por romper la barrera tradicional de las autoridades tradicionales de la comarca, para que permitan que las mujeres reciban por lo menos capacitaciones en temas de salud reproductiva.
Y es que, según datos del Ministerio de Salud (Minsa), en el año 2023, se registraron a nivel nacional 37 casos de muertes maternas, siete de ellos solo en la comarca ngäbe buglé.
Por parte del Unfpa, explican que “la mortalidad materna es un problema sumamente complejo y no solo es clínico, sino social, la acción del sector salud requiere ser respaldada por otros sectores. Por ejemplo, la ausencia de carreteras, agua, alimentación adecuada y la falta de transporte se convierte en un problema de movilidad y de salud para la embarazada”.
Sire, comenta que hoy hay muchas mujeres ngäbe que migran para estudiar y prepararse, y que son justo ellas a quienes quieren llegar e impartir educación sobre su bienestar y futuro.
Otros problemas que siguen aquejando a las mujeres indígenas, y que está muy relacionado con su salud, es la comunicación. Para Carrera, es de vital importancia que las mujeres indígenas “tengan derecho a ser informadas, de conocer de su diagnóstico en el idioma, que ellas puedan comprender qué es lo que está pasando con su cuerpo, cuál es el plan médico, cuál es el plan para su salud, para poder resolver su situación”.
Para las exponentes se necesita de un trabajo tanto de las comunidades indígenas como del gobierno, pero no de políticos que busquen “figurar” e interrumpan el trabajo que se está haciendo. Además, aseguran que no piden que se les “den las cosas” sino que se les brinden las herramientas necesarias. “Nos estamos quedando atrás, pero, tenemos interés en participar y desarrollarnos. Tampoco queremos que nos hagan las cosas, porque podemos aprender y hacerlas por nuestra cuenta, y lo hemos demostrado” expresó Sire.
Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas la mujer ngäbe ocupa el último lugar de la posición de género de Panamá, algo que Venado intenta ver como una oportunidad para “empoderarnos de esa información para así nosotros saber dónde están las debilidades y cuáles son esas fortalezas que nosotros requerimos para realmente revertir un poco, poco a poco, esas situaciones que aquejan a las mujeres. Y esto es un trabajo en equipo, sobre todo que las mujeres internalicemos esa situación de desventaja que ahora mismo nos afecta y que impacta sobre el desarrollo a nivel nacional”.
Las panelistas aseguraron que las mujeres ngäbe, las mujeres indígenas, han sido ignoradas y olvidadas, “Nos han denigrado, nos han humillado, nos han discriminado, pero no hemos pensado dejarnos derrotar, porque seguimos ahí, luchando”.
